Aquí en Valencia teníamos un zoo que era una vergüenza para la ciudad.
Cuando eres niño, ver una jirafa, un rinoceronte o un león era una experiencia impactante pero cuando vas creciendo y observas con más detenimiento y ves el estado en el que malvivian esos pobres animales te das cuenta del despropósito que es.
Recuerdo haber llevado a mí niña de pequeña a los jardines de viveros que es donde estaba ubicado esa infame cárcel para animales y lamentar el estado del lugar y era un sentimiento generalizado.
Ahora tenemos el Bioparc que parece mejora bastante las condicione,s pero vamos que no hace falta ser muy defensor de los animales para darse cuenta que estás instalaciones deberían dejar de existir.
Os paso un enlace por si quereis saber más a cerca del desastroso zoo valenciano:
https://www.valenciabonita.es/2017/04/20/zoo-de-valencia/
Os dejo esta perla extraída del enlace anterior:
Algunos de los animales más recordados, aparte de Tarzán o Noia, fueron Noi, el elefante africano que regaló Dalí; Trompy, un elefante al que mató un niño por meterle clavos en la comida; una pareja de lobos obsequio de Félix Rodríguez de la Fuente; la jirafa Turita, obsequio de Cervezas Turia y apadrinada por Raphael (esta jirafa fue regalo posterior a la colección de cromos «Animales del Zoo» que se podía encontrar en los botellines de cerveza, aprovechando ese tirón); Aforro y Estalvia, unas jirafas regalo de la Caja de Ahorros; o «Mirinda», la chimpancé la patrocinó la marca con su nombre -ya desaparecida- y que hacía la competencia a «Fanta» (Mirinda fue fundada en España en 1960 y comprada por Pepsico. Llegó a seguir comercializándose en México).






