El profesor que llegó a ser barbero

Hace ya treinta y tantos años, cuando yo era un mal estudiante , en un instituto de secundaria tuve la suerte de conocer a un viejo profesor que impartía clases de latín. Aquel hombre no sólo era profesor de latín si no también de griego clásico y de sánscrito, esto no es cualquier cosa, yo creo que en toda España no hay más profesores de sánscrito de los que se pueden contar con los dedos de una mano.

Cuando pude conocer un poco más a aquel hombre tan inteligente tuve la ocasión de saber algo más de su vida y resulta que era el dueño de una barbería y no sólo eso él viejo profesor me dijo que su verdadero oficio era el de barbero por herencia y por vocación.

Que un una persona con tantos conocimientos, que podía haber tenido el ego por las nubes, se reivindicara como barbero, como alguien que se gana la vida cortando el pelo y afeitando, a mí me ha hecho pensar que esto de la barbería, del afeitado debe tener algo especial. Ese algo especial yo creo que debe de ser la búsqueda de la belleza.

Yo quiero saludar desde aquí diciendo su nombre al barbero al que yo conocí como profesor,

Yo le saludo señor Don Vicente Amat

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Que bonita historia.

Yo, que he sido de peluquero fijo en las ciudades que he vivido puedo aportar un par de historietas …

En mi Soria natal mi peluquero era mudo. No en el sentido de que le faltará el habla pero el señor solo decía, como siempre? Y no volvía a abrir la boca.

En mi época de estudiante en Burgos me cortaba el pelo en una barbería de un asturianu, loco por el jazz, siempre canturreando, contento, con una sonrisa en la boca … Más de una vez me contaba que la música y cortar el pelo eran su pasión. Disfrutaba cortando el pelo a los clientes, charlando … Era todo un apasionado.

En mi época madrileña enseguida caí en una de las más conocidas, Malayerba, y no tarde en caer en manos de Roberto. Peluquero y barbero con un montón de afeitados y cortes de pelo a sus espaldas, muchas horas de conversación con el me han demostrado que le encanta su oficio, el cortar el pelo, el afeitar, la dedicación con que lo hace y el buen rato agradable que hace pasar a sus clientes.

Ahora que vivo en Zaragoza todavía no he encontrado un sitio de confianza con un barbero de antaño. Es cuestión de probar.

Ya como añadidura creo que todas las profesiones que tienen que ver con desempeñar un oficio hay auténticos amantes de las mismas, peluqueros, carpinteros, sastres, carniceros etc etc …

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Y lo complicado que es encontrar uno que sepa usar esas cosas llamadas tijeras y, no te digo, rasurar. Muchos de los que me topé cuando el mio de toda la vida se retiró del todo (aun jubilado, como era vecino, pasaba por casa y nos daba un repaso a mi padre y sus vástagos, usease, yo y mis hermanos) solo echaban mano de cortapelos y cuando les decías de afeitar te miraban raro.

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Preciosa historia, @Toni.10 y bonito homenaje a tu profesor por tu parte, me ha gustado mucho.

De chaval, mi padre y yo íbamos a una peluquería pequeña cerca de casa, que regentaba un señor llamado Trinidad. Era peluquero de la Armada por las mañanas, y por las tardes iba a su local. Recuerdo el sillón, muy antiguo, y el cartel en la puerta, “Especialidad en esculpido a navaja”.

Ahora, mi hijo y yo vamos a José Luis, buen peluquero y amigo, junto a la iglesia del pueblo donde vivimos, quien además de buen profesional, tiene una muy buena conversación, con lo que el rato que estamos con él se hace siempre corto.
Saludos.

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Y que me decís de los cortes de pelo a navaja clásica???
Eso si que era peluquería de hombres no con las modernas maquinas eléctricas.
El roce del filo de la navaja por el pelo era toda una experiencia.
Y como te dejaba el cogote? Ni los militares yankys

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Eso aún existe ? Los buenos profesionales se pierden, ahora entras a una peluquería y te meten la máquina directamente. Tijera lo justo. 15 minutos , 12€ , cobran más que un médico :point_up: … que digo que un médico! , Que un fontanero! :joy::joy:

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¡Leñe, debe ser un nombre común en el gremio! A la yo iba de joven, también se llamaba así. Es el único Trinidad hombre que he conocido.

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Una experiencia, para mí, poco gratificante. Me llevaba mi madre. Al barbero de barrio que todos tenemos en mente. Con su Floid y su Varon Dandy.

A mí el fontanero me cobra 20€ solo por venir, a parte, lo que arregle :joy::joy::wink:

Los fontaneros, electricistas y albañiles son los mejores…me equivoqué de profesión.

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No son de fiar :point_up:

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No, no, no. Tienes toda la razón.

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Yo recuerdo de muy niño una antigua peluquería en la calle San Juan en Burgos, era tan chico que ponían un alzador en el fabuloso sillón barbero metálico brillante con reposabrazos, asiento y reposacabezas en cuero rojo ennegrecido por los años. Me encantaba casi al final cuando para perfilar el pelo de la nuca sacaban una navaja del cajón y un cinturón (no sabía que era un asentador…) que ya estaba fijado dentro del cajón y se ponían a sacarle brillo con la navaja que luego pasaban por mi nuca y sonaba ras, ras, cuando me la pasaban por la nuca y perfilando alrededor de las orejas.

Me ha encantado tu historia, Antonio, y me ha recordado mi infancia, gracias mil.

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