Amigo Sandro.
Gracias a ti he podido comprobar la extraordinaria (si, EXTRAORDINARIA) calidad de estos productos.
Ese jabón de azahar lo tengo en uso, y no hay día que entre al baño y no lo huela al momento. Eso si, el olor de su espuma es más tenue, pero perfectamente perceptible, y que sin duda ayuda a enpezar el día, de otra manera, mejor.
La colonia también se ha convertido en una impresxindie para mi. Tu descripción es totalmente acertada. Muy llevable, y sin ese tono demasiado punzante que pueden tener algunas como, por ejemplo, Álvarez Gómez.
Qur sepasbque acabo de decidir, a raíz de este post, el hacer un viaje en coche por la zona, para visitar esta casa,otras como Galimard, y cualquiera digna de visitar que haya… y de paso acercarse a Martín de Candre…jejehe.
Por cierto… esos botellones de 600 ml sólo pueden significar una cosa… CONJUNTA!
Gracias por el magnífico post, documentado y bien redactado.