Cada uno consta de un jabón dentro de su jabonera en madera de caoba y un recambio del mismo aroma. Los jabones tienen 4 usos cada uno y al ser de triple prensado el desgaste es inapreciable, por lo que están como nuevos.
Un dato a tener en cuenta es que estos jabones espuman perfectamente y nada tienen que ver con los que salen de la factoría de Creightons, ya que por un lado Dr. Harris cuanta con fábrica propia y por otro lado estos contienen sebo.
El precio de cada pack es de 30€ incluido en envío por correo ordinario a cualquier destino peninsular.
El pago se realizaría mediante trasferencia a una cuenta de La Caixa.
Una duda, como se sabe cuáles salen de Creightons y cuáles no?
Edito: Posiblemente haya malinterpretado el mensaje de Rafa y he dado por supuesto que D.R. Harris fabrica en Creightons y en su propia fábrica, de ser así mis disculpas.
Esto de Creightons es bastante curioso, sobre todo debido al “chominismo” que envuelve a todo lo relacionado con los gentleman británicos.
Oficialmente Creightons tiene una extensísima línea de productos que fabrica bajo un montón de marcas, pero ninguna de las “famosas” dice de manera expresa que sea esta factoría la que se las fabrica.
El prodecimiento es el siguiente: la marca comercial “famosa” envía a Creightons un aroma y éstos producen una línea de productos, bien sea jabón, crema, bálsamo, o lo que quiera que le demanden. De modo que el “famoso” lo que pone es el aroma.
Entre sus clientes se encuentran Truefitt & Hill, Taylor of Old Bond Street, Geo F. Trumper, Floris, Crabtree & Evelyn o The Body Shop (está sí que es propiedad de Creightons).
Por otro lado Mitchell’s Wool Fat cuenta con fabrica propia y produce productos para Kent y Blue Beards Revenge. Y finalmente tenemos a Dr. Harris que también cuenta con su propia fabrica y no realiza productos para nadie.
Esto de las mega factorías no es algo novedoso, ya que por ejemplo en Italia, un amplio grueso de la producción de jabones mórbidos de varias firmas salen de la factoría de Tcheon Fung Sing en Turín.
UNA IDEA.
Podías “cambiar el recambio” y así el comprador se lleva dos jabones distintos, si quiere claro.
El primero elige y los que vengan detrás que arreen.
PERDÓN POR METERME DONDE NO ME LLAMAN.