Libertad y Amor. Estoy contigo @LucasA!
A parte de lo higiénico, yo lo que siempre me pregunté es si era práctico. He utilizado muchas maquinillas a lo largo del tiempo y siempre las he valorado en primera instancia por cómo se comportan como herramienta para eliminar el pelo de la cara. Pero hay fabricantes que anuncian que sus maquinillas no son solamente para eso.
Es más, Rockwell, Leaf y Henson por ejemplo, anuncian que sus maquinillas pueden ser utilizadas para eliminar pelo corporal de manera eficiente y por tanto hombres como mujeres. Y eso a mí siempre me pareció algo muy ambicioso. No todo vale. Y como comparto mis experiencias con la Rockwell (y otras maquinillas) aquí, creo que es válido nombrarlo.
Las características que tiene que tener una maquinilla para poder usarla en la cara o en el cuerpo, son muy diferentes en mi opinión. Y no todos los fabricantes lo anuncian así. Rockwell tiene dos maquinillas muy buenas para poder usar en la cara. Nuestra querida R6 y la T2. Con su versatilidad de ajuste y facilidad de uso, cumplen perfectamente para ese uso. Pero yo creo que no lo hacen para uso en el cuerpo.
Para uso en el cuerpo, una maquinilla necesita otras características porque el entorno cambia mucho. Puede ser que el peine tenga que pasar sobre piel que no se puede tensionar tan bien como en la cara. Puede ser que los pelos a afeitar sean más largos. Puede ser que los pases son más largos. Puede ser que la superficie no es plana (muy probablemente!). Puede ser que es más difícil llegar a los sitios a afeitar. Puede ser que la maquinilla se usa en la ducha y no delante del espejo y una pileta. Y hay otra diferencia muy grande.
Las necesidades de afeitado de un hombre y una mujer son diferentes también. Yo, por ejemplo, no me afeito las axilas cada día o cada semana. A veces pasa un mes antes de afeitarme otra vez. Tampoco me afeito las piernas. Pero conozco mujeres que se pasan una maquinilla de afeitar por las piernas todos los días. Aunque no se note pelo alguno. Eso es un afeitado muy diferente a un afeitado de pelos de 3 meses.
Si nos fijamos un poco en esas tres marcas que nombré y en el uso que se le puede dar a la herramienta, creo que ninguna de las marcas ofrece una maquinilla adecuada para el afeitado corporal del hombre. La R6 simplemente es demasiado pesada y corta para poder moverla cómodamente por el cuerpo. El cabezal sí que tiene la versatilidad de poder modificar el corte pero con pelos largos el peine se llena rápidamente.
El cabezal de la Leaf Thorn/Twig es mucho más fácil de limpiar/enjuagar pero el mango y los materiales no son los más aptos para uso en la ducha. Además, el ángulo de corte no es nada cómodo para una mujer que se afeita las piernas de los tobillos hacia las caderas. Hay que separar el mango bastante de la piel para el ángulo adecuado lo que te deja con la muñeca siempre doblada.
La forma de la Henson AL13 me parece mucho más adecuada. Mango largo, peso muy reducido y uso muy cómodo y seguro. Pero no tiene versatilidad en gaps (dentro de una misma maquinilla) y si afeitas pelos más largos, se llena el peine. El enjuague se convierte en difícil. Para afeitar cada día las piernas o para repasar cada día una zona, me parece la más adecuada al uso de una mujer. Pero con pelos más largos, olvídate.
Así es! Dos maquinillas que fijan MUY bien el filo para ofrecer un corte sólido.
Puede ser eso. Cuando sentimos “raspar” la cuchilla es porque alguna resistencia encuentra. Podemos asumir que la composición molecular de tu barba no cambió radicalmente o sea que deberíamos mirar a elementos externos para encontrar la respuesta al porqué eso ocurre.
La cuchilla si es nueva y de confianza, la podemos descartar. Estará bien afilada y eso no será el problema. Las únicas otras cosas que quedan son la maquinilla con su geometría y funcionamiento y nuestra técnica. Qué ángulo usamos, cuanta presión, la velocidad…
Mirándolo así, la primera prueba que yo siempre hago para ver si es mi técnica la que está influyendo es separar el mango más de la piel. Riding the cap. Reducir el ángulo de corte para ver si eso suaviza el paso de la cuchilla por los pelos. Si el afeitado se sigue torciendo, la geometría no me ofrece lo que necesito yo. Puede ser que el corte se suaviza pero que la cuchilla se separa más de la piel y no me apura tanto. O que, para compensar que la cuchilla se separa, tengo que aplicar más presión y eso me causa irritación.
Pues me parece una pregunta muy interesante. Nunca lo he pensado. Yo cada semana uso una maquinilla diferente para las revisiones. Si tengo tiempo en el fin de semana, uso otra maquinilla. Lo que sí he notado es que el primer día de usar una maquinilla “nueva”, me tengo que acostumbrar a su funcionamiento pero yo eso siempre lo he explicado como algo relacionado a mi técnica y no a mi piel/pelo que se haya acostumbrado a una cierta herramienta.
Pero pensándolo con más lógica, podría ser. Una herramienta específica te dará un corte específico para esa maquinilla. Eso quiere decir que te deja los pelos y la piel en un cierto estado. Una maquinilla cortará un poco más recto y otra un poco más en diagonal. Una respeta más la piel, otra la ataca más. Y eso va a tener efecto en piel y pelo obviamente. Creo que no estás lejos de una realidad que es difícil de ver pero que estoy convencido que vamos a poder notar al cambiar de herramienta.
Para contestar tu pregunta, yo no me he fijado de esa manera en los cambios de maquinilla que hago pero creo que el cuerpo siempre intenta encontrar la homóstasis y le gusta la rutina. Al cambiarla, algo vamos a notar.