Esta revisión trata sobre la maquinilla Industria Argentina “La Argentina”
Introducción

Lo bonito de hacer estas revisiones del viernes, aparte del afeitado en sí, es que muchas veces recibo maquinillas que me llegan al corazón de alguna manera. Esta semana revisionamos una maquinilla que no tiene marca ni modelo pero que vamos llamar “La Argentina”. La Argentina me fue prestado por @lampardi y desde aquí le quiero dar mil gracias por compartir su gran Amor conmigo.

Después hablaré más sobre la posible historia de esta maquinilla y de la confirmada historia que encontré cuando intenté averiguar más sobre ella. Al verla, es muy fácil apreciar que el diseño es el de una Gillette Tech. Esa maquinilla ha inspirado a muchísimas otras maquinillas a lo largo de la historia del mundo del afeitado y esta maquinilla se inspira directamente en ese diseño.


No es un secreto que yo considero el diseño Tech uno de los mejores de todos los tiempos. Un diseño que desde 1938 ha desafiado el tiempo y se sigue produciendo. Su antecesor, la Old Type de 1903, también. Eso dice mucho sobre la versatilidad de estos diseños y la aceptación del mercado. Esta Argentina usa este diseño de toda la vida.

Y aunque esta no sea una Gillette, estoy seguro que en su tiempo ha tenido un éxito igual de grande. La historia de estas maquinillas y de la Industria Argentina que había detrás es algo que yo desconocía pero he podido apreciar a través de escribir la Revisión de esta Argentina. Y no solamente veremos la historia pero también analizaremos qué tal funciona. No faltaría más! Al lío.
Construcción

La Argentina es una maquinilla DE de tres piezas de latón recubierto de níquel fabricado mediante estampado. El latón es un material duradero, resistente y anti corrosivo pero relativamente fácil de moldear. En los años 40 era ampliamente usado para fabricar maquinillas de afeitar. Los recubrimientos eran generalmente de níquel o cromo pero también se han usado materiales como el oro o el rodio.

En esta maquinilla vemos claramente el color dorado del latón en algunas partes. Mi estimación es que la maquinilla tiene unos 80 y pico años y no me parece raro que el recubrimiento se haya desgastado. Si comparamos la durabilidad de estas maquinillas, sabiendo que los métodos de producción tenían limitaciones en aquellos tiempos, con maquinillas que se producen hoy en día, podemos concluir que los materiales y métodos de producción de hoy en día crea maquinillas que van a durar siglos.

El único identificativo que lleva esta Argentina es la inscripción “Industria Argentina” en la parte inferior de la placa base. Esto no es una marca pero más bien la identificación que la maquinilla es un producto nacional argentino, hecha por una empresa local argentina. Y es aquí donde he encontrado la historia de los Hermanos Sola.

La historia nos cuenta que sobre 1928 se creó la fabrica Legión Extranjera por el Sr. Sola que emigró hacia Argentina de España y tres de sus hijos. Manuel, el hermano mayor y Alejandro que tenían el 40% de la empresa cada uno y Andrés que se quedó con el 20%. El Sr. Sola había elegido este nombre porque su mujer era de Ceuta y había una base de la Legión donde su padre estuvo enlistado. Antes de empezar con esta fábrica ya comerciaba con España en cueros y lanas.

Andrés Sola, además de participar en el negocio de las maquinillas y las hojas de afeitar, también gestionaba una empresa de publicidad llamada Atacama para poder abaratar los costes publicitarios de la Legión Extranjera. Se usaba el deporte y deportistas para campañas y tenían un programa de preguntas y respuestas en la radio. Después de la 2a guerra mundial se trajeron 6 Jeeps y se sortearon entre los clientes de la marca.

Todo esto hizo crecer la marca a grandes pasos y se abrieron fábricas en Uruguay, Chile, Brasil, Perú, España y Puerto Rico. Esta última se usó para asaltar la costa este de los EEUU donde competían mano a mano con Gillette y le habían ganado la partida. Legión Extranjera llegó a venderse hasta en Japón y durante la 2a guerra mundial vendieron cuchillas a todos los ejércitos en conflicto. Se han encontrado fotos de las cuchillas con el Legionario en soldados americanos. También la Legión usaba las cuchillas y maquinillas de Legión Extranjera. Se han encontrado fotos de Andrés Sola sacadas en la Legión.
Y las guerras siempre fueron un mercado de negocio para Legión Extranjera. Durante la guerra civil Española, Legión sacó dos cuchillas, una nombrada Unión y otra Falange para quedar bien con los dos bandos. En los años 40, Andrés Sola viajó a Alemania para comprar maquinas nuevas para las fábricas de Chile, Uruguay y Argentina. Se hizo una renovación extensa y no solo eso. Durante ese mismo viaje también viajó a Suecia para hacer un contrato bastante grande con los productores de acero laminado. Esta tecnología no existía en Argentina en aquellos tiempos y el acero para las cuchillas siempre se importó de Suecia o de Solingen en Alemania. El barco que transportaba las maquinillas hacia Argentina también llevaba explosivos que iba repartiendo a los puertos de abastecimiento de los alemanes.

Llegaron a manejar 18 marcas diferentes de cuchillas y producían perfumes, espumas, maquinillas y hasta preservativos bajo la marca Legión Extranjera. Todo lo que necesita un caballero en cualquier época y Andrés Sola hasta le ponía “made in USA” en las cuchillas Pocitos. Preguntado por esto, Andrés contesto que era correcto, se producían en Uruguay Sud America…USA.

Llegaron a tener el 80% del mercado y Gillette se vio obligado a abrir una fábrica en Argentina porque no lograba penetrar el mercado. Y seguramente que no lo hubieran logrado si los hermanos no se hubieran peleado. Manuel, que era 18 años mayor que Andrés, se conformaba con lo que habían logrado pero Andrés quería seguir expandiendo. La pelea fue tan grande que decidieron dividir la empresa. Andrés se quedó con las fábricas en Uruguay y Chile y sus hermanos con el resto.


Esta separación se produjo a finales de los años 40, sobre 1948 y la fábrica en Uruguay pasó a llamarse Fabresa. Producía marcas como Pocitos, Ariel, Nicron, Frappe, Suprema y hasta representaba a Gillette en Uruguay mediante la empresa Asola S.A. Pero todo esto no pudo parar el transcurso del tiempo. Se tardó en modernizar la maquinaria de fabricación y la insistente competencia de Gillette después de la separación de los hermanos acabó haciendo mella. En 1968 la marca estaba en claro declive. En los años 80 ya solo se producían cuchillas para cortes de peleteros. Se intentó salvar la fábrica pero no se pudo y en los años 90 cesaron toda actividad.

Esta maquinilla no lleva ninguna marca de Legión Extranjera pero esta empresa fabricó muchas cosas bajo muchas marcas y no dudo que pudo haber fabricado maquinillas bajo marca blanca que después se vendieran por otros comercios. Al tener una capacidad productora tan grande y un dominio del mercado tan extenso, es muy lógico que esta maquinilla, y muchas otras del mismo tiempo, también salieron de estas fábricas. Antes de seguir con el análisis de nuestra Argentina os dejo algunas fotos de otras maquinillas fabricadas por la Legión Extranjera.
Material: Latón
Acabado: Recubrimiento de níquel brillante mate.
Longitud del mango: 77 mm
Diámetro del mango: 11 mm
Longitud total de la maquinilla de afeitar: 82 mm
Peso total: 54,74 gr
Peso cabezal: 32,1 gr
Altura tapa: 3,82 mm
Ancho tapa: 19,47 mm
Gap: 0,65 mm (medición propia)
Exposición: neutra

Siguiendo con la Argentina podemos ver que la parte superior de la tapa tiene la forma circular tan típica de las tapas Tech. Es una curvatura leve porque no necesita más. No necesita hacer una curvatura grande para reducir el ángulo de corte porque eso no es el sistema que usa para su geometría. Su funcionamiento se basa en una tapa y un peine que se encuentran muy cerca el uno del otro (poco gap) y una tapa que cubre muy bien la cuchilla sin exponerla mucho. Además, como tapa y placa base tienen la misma curvatura sin rebajes ni nada, la cuchilla queda atrapada por completo entre tapa y placa base. Toda la tapa y toda la placa base fijan la cuchilla lo que le da una rigidez tremenda.

En el medio de la tapa vemos la rosca central. En la producción de estas maquinillas se usaba el estampado mecánico mucho. Era una manera de reproducir tolerancias muy aceptables en materiales de buena durabilidad y esto bajaba mucho el coste de producción. Las tapas se producían con tres agujeros.
Los postes para las guías y la rosca central se torneaban y se introducían a presión en los agujeros de la tapa. Para finalizar la unión se usaban remaches y se pulían las rebabas que podían quedar. Después se recubría la tapa con su recubrimiento. Que se vea el remache de la rosca central después de 80 años y que siga funcionando perfectamente, me parece muy bonito.

De perfil vemos la leve curvatura de la tapa que coincide con la curvatura de la placa base. La tapa es muy baja, sobre 3,82 mm. Esto quiere decir que no molesta a la hora de tener que acceder a superficies menos fáciles de afeitar.

En el interior de la tapa vemos una superficie completamente lisa con dos guías y una rosca central. Vemos que el dorado del latón se va asomando por el recubrimiento que probablemente es níquel. Es un recubrimiento muy usado en aquellos tiempos y tiene un color algo más cálido que el cromo.

En el interior de la placa base vemos los tres agujeros para guías y rosca central y una superficie de fijación amplia con curvatura leve como la tapa.

En la parte inferior de la placa base vemos un cuerpo central flanqueado por dos peines abiertos y una inscripción bien centrada que dice “industria argentina”. Tanto en la parte superior como en la parte inferior de la placa vemos el mismo desgaste del recubrimiento que no le queda nada mal a la maquinilla. Le da unos bordes dorados que agradan bastante la vista. Si lo hubieran hecho a propósito creo que tendría éxito.

Y esto se ve en el acabado también. Simplemente decir que hay maquinillas mucho más nuevas que no llegan al nivel de esta. Podríamos decir que no está nueva y que esto le perjudica pero no creo que sea así. La maquinilla no tiene bordes mal terminados y todos los dientes están muy bien pulidos para que no molesten. Y el paso del tiempo puede ser que haya suavizado un poco más todas las esquinas y los bordes. Es como los zapatos favoritos…siempre son los que ya tienes más tiempo porque ya se han adaptado a tí en vez de los nuevos a los que tú te tienes que adaptar.

Las tolerancias están dentro de lo que podemos esperar de una maquinilla de aquellos tiempos y con el camino que ya ha andado. La cuchilla tiene algo de espacio cuando se coloca en su sitio en guías y rosca central y, de vez en cuando, hay que aflojar el cabezal para recolocar la cuchilla una décima de milímetro para que quede con la misma exposición de los dos lados.

La rosca del mango tiene algo de espacio de movimiento pero eso beneficia la fluidez y la facilidad de (des)enroscamiento. Al apretar todo queda fijado y nada se mueve.

El cabezal, como ya he nombrado, es el típico cabezal Tech con peine abierto. El peine tiene 12 dientes lo que quiere decir que es un peine abierto con una división de espacio/dientes tirando hacia el confort. Cuantos menos dientes tiene un peine, menos superficie hay para dividir la presión en la piel. Esto puede crear más tensión en la piel creando más piel abultada entre los dientes. En este caso los dientes tienen 1,3 mm de ancho y el espacio entre ellos es de 2 mm. Un reparto que apunta a un plano de afeitado confortable con muchos peines para poder apoyar sin crear demasiado espacio entre ellos donde se puede colar la piel. Un punto medio.
Puntuación: 14
Material: 3
Acabado: 4
Tolerancias: 3
Forma Cabezal/Peine: 4
Agarre

El mango es corto, mide solamente 77 mm y eso es incluyendo el cuello. Yo no soy amante de los mangos cortos pero comprendo su uso en esta clase de maquinillas. Es el estilo correcto como también podemos ver en reinterpretaciones más modernas como las maquinillas Fatip.

Fatip es una marca Italiana de maquinillas de afeitar que se basa claramente en estas maquinillas Tech con aire vintage. Su Piccolo tiene un mango que se parece mucho al de la Argentina. También tiene algunos mangos más largos y también más gruesos que a mí me gustan más que el más pequeño.

Dicho eso, el mango de la Argentina funciona bien por un simple detalle. El rebaje justo debajo del cuello. Aquí podemos colocar el pulgar y el índice para que la piel de las yemas pueda encontrar ahí la fricción y las formas necesarias para fijar el mango. Y esto funciona aún mejor si el corazón agarra la base del mango. Ya no se mueve.
Es verdad que este mango es un mango de dos dedos nada más y que hay bastante necesidad de agarrar bien (más sobre eso más tarde) pero este agarre de la base, con un mango más largo, hubiera sido imposible. Toda desventaja también tiene su ventaja.


El mango es hueco. El cuello y el pomo fueron colocados a presión en el cuerpo central que es hueco como se puede ver con este cepillo que he introducido en él. Esto reduce considerablemente el peso total de la maquinilla y eso es un dato muy positivo…o no?

El tacto del mango es agradable. Las lineas verticales no molestas para nada. Lo único que podría haberse rebajado son los bordes del rebaje de agarre. Pero haciendo eso quizás se hubiera eliminado la forma que precisamente nos proporciona ese agarre.


El agarre invertido y horizontal sufren algo porque no hay demasiado mango para variar mucho ni para acampar a sus anchas pero funciona. Por el mango corto, el cabezal y todos los residuos que recolecta, siempre quedan algo más cerca de la mano. Se pueden alejar los dedos más del cabezal pero esto también reduce la superficie de los dedos que quedan en contacto con el mango.

El deslizamiento del cabezal es bueno. La tapa es suficientemente lisa para no ser un obstáculo y el peine abierto deja pasar lubricación hasta el corte de la cuchilla. La única cosa que el usuario tiene que modular bien es la presión que se usa. La cuchilla queda muy bien protegida y eso casi obliga a usar algo de presión para acercar la piel más al filo. Esto puede reducir un poco el deslizamiento pero en la mayoría de los pases, desliza bien.
Puntuación: 15
Seco/Mojado: 4
Confort: 4
Control: 3
Deslizamiento cabezal: 4
Manejo

El equilibrio de esta maquinilla está condicionado por el mango hueco y el cabezal sólido. Como buen cabezal Tech, no está esqueletonizado de ninguna manera. En principio son dos placas con curva una encima de otra y aunque no pesen tanto (30 y pico gramos), el mango no llega a equilibrarlo del todo. El reparte de masas es del 58/42%. Esto es claramente un equilibrio hacia el cabezal y se nota.
Pero el peso reducido del mango también tiene una gran ventaja. El peso total de la maquinilla no llega a los 55 gramos que es realmente bajo. Esto hace que la masa total que tenemos que mover es poca y no afecta tanto en el equilibrio. Sí se nota pero se nota por ejemplo mucho más en una Rocnel con cabezal grande que tiene un reparte de masas más favorable.

El cambio de cuchilla es cómodo. Las tolerancias no son súper ajustadas y eso nos permite colocar y sacar la cuchilla con facilidad. La cuchilla sobresale de la tapa por los laterales cortos y eso nos da un buen control sobre cuchilla y tapa al manipularlas. El (des)enroscamiento es fluido.
La limpieza es fácil de hacer. Las superficies son lisas y hay pocos obstáculos. Lo que sí que hay que tener en cuenta es el mango hueco. Se puede colar agua dentro del mango y a la hora de secar todo es mejor dejar el mango boca abajo para que salga el agua y que pueda secar.
Puntuación: 17
Equilibrio: 4
Peso: 5
Modelo/Seguridad: 4
Limpieza: 4
Afeitado

El afeitado con las maquinillas Tech es casi siempre el mismo. El ángulo de corte es reducido y realmente la única variación que hay son los peines abiertos o cerrados. Uno puede seguir el plano de afeitado marcado por peine y tapa y eso casi siempre da resultados muy buenos. En este caso, al ser una maquinilla con una geometría enfocada al confort, la presión que se ejerce determinará la eficiencia. El potencial de eficiencia es muy grande pero hay que modular bien la presión.
Con la tapa casi plana, la cuchilla protegida y el peine abierto, llegar a todos los pelos que se quieren esconder no supone problema o dificultad alguna. Es fácil seguir los contornos cóncavos y convexos de la jeta y con la presión se puede buscar esa eficiencia extra donde los pelos crecen justo hacia un lado donde no se pueden atacar como un quisiera.

Al tener que usar algo de presión la cuchilla se puede notar algo. En mi barba dura, las cuchillas con afilado medio funcionan perfectamente. Con las cuchillas afiladas tengo que reducir presión pero eso me limita algo en áreas como debajo de la linea de la mandíbula. Con la Derby he notado que no es tan afilada y hay que llevar la maquinilla con algo más de autoridad pero esto no resultó en un afeitado desagradable. Simplemente no tan fluido.
Indulgencia tiene por un tubo pero esa indulgencia natural viene mano en mano con una suavidad de corte con menos eficiencia. Para subirle el punto de eficiencia hay que utilizar las aperturas del peine abierto y ahí es donde llega el CdB en dos pases…pero con más cuidado.
Puntuación: 18
Apurado: 5
Control cabezal: 5
Prueba Derby/cuchilla influye: 4
Indulgente: 4
Calidad/Precio

A mí las maquinillas tipo Tech siempre me han gustado. Para mí son los modelos más antiguos que conozco de la maquinilla clásica “moderna” de afeitar. Es la primera que en 1903 unificó un cierto diseño y cerró filas a otras opciones que siguieron existiendo pero nunca con la fuerza de este diseño tan característico. El mango es bonito y los colores de los materiales que ya tienen una cierta edad, le dan un carácter especial.

Esta maquinilla fue comprada en el Rastro de San Telmo al lado de la Casa Rosada en Buenos Aires y seguro que no costó un ojo de la cara como algunas hoy en día que tienen que cruzar el charco. Funciona muy bien, tiene historia, muestra carácter y, como he dicho más veces sobre estas maquinillas vintage, son de otros tiempos con valores más firmes cuando había menos recursos.
Eso le da un valor de recompensa brutal.

Y hasta en valor monetario. Maquinillas en buen estado y con pedigrí pueden llegar a costar 50 dólares. Para maquinillas que en aquellos tiempos costaban 1,2 o como mucho 5 dólares, las ganancias se multiplican.

Podría yo vivir con esta maquinilla el resto de mi vida? @lampardi me ha dicho que quiere mucho a esta maquinilla. No se me ocurriría quedarme con ella. Funciona muy bien y tiene historia pero el mango corto hace que no le pueda dar un sí total.
Puntuación: 17
Estética: 4
Recompensa: 5
Valor en 25: 4
Única maquinilla: 4
Conclusión

A veces las revisiones te llevan por caminos que nunca habías pensado. Una maquinilla de la que no sabíamos mucho nos ha dado la oportunidad de conocer una historia de unos hermanos que casi tumban a Gillette. Y no es que Gillette los tumbó a ellos, es que ellos mismos se tumbaron. Qué hubiera sido si hubieran colaborado?

No puedo asegurar que esta maquinilla salió de una de las fábricas de estos hermanos Sola pero la probabilidad es muy alta. El diseño coincide, el período también y los que tenían todo el mercado Argentino en sus manos eran ellos. Casi estoy seguro…

Pero lo que sí puedo confirmar es que me ha encantado hacer esta revisión. No solamente porque conocí una maquinilla nueva o por el diseño Tech que tanto me gusta pero por la carga histórica que puede llevar un objeto consigo. Para @lampardi es casi una reliquia y aunque yo no llego a esos niveles de fanatismo para mí, después de aprender todo lo que hay detrás de la industria argentina, sí que es una joya histórica.
Puntuación final: 81









