Esta revisión trata sobre la Wolfman WR1 (con mango WRH1)

Introducción
Hoy volvemos a disfrutar de una marca que tiene un sitio especial dentro del mundo del afeitado, Wolfman Razors. Sus maquinillas se distinguen por una fabricación impecable y uno de los pulidos más trabajados de la industria. Excepto en titanio, ahí Wolfman no pule a espejo. Solo pulido mate. Hay cosas que hasta para Wolfman son muy difíciles.

La maquinilla que revisionamos hoy es la WR1 con mango WRH1 que me ha prestado el bueno de @Dresan. Le extiendo mis gracias! Siempre lo repito y lo hago porque lo veo así. Que haya tantas personas que estén dispuestos a compartir sus maquinillas, no solo conmigo pero con todo el Foro es algo extraordinario y elogiable. Somos una comunidad como ninguna otra. Mil gracias @Dresan y a todos los que hacen posibles estas revisiones.

La WR1 es uno de los diseños que James Dufour de Wolfman usa como base para sus maquinillas. Es un diseño que no tiene muchos misterios como veremos en el análisis pero que es elevado a según el nivel de fabricación que tiene. El diseño no es complicado, es la fabricación sin fisuras que complica las cosas.
Al final, como siempre, daré mis opinión personal sobre esta maquinilla en comparación con otras maquinillas más humildes y otras maquinillas que se encuentran a la par con esta. Una cosa son las características medibles y técnicas y otra cosas son esas características interpretables y subjetivas que en esta clase de maquinillas (casi) siempre se convierten en más importantes. Vamos primero con lo que vemos y después con lo que sentimos. Adelante!
Construcción

La Wolfman WR1 es una maquinilla DE de tres piezas hecha de acero inoxidable 316L mediante CNC. La particularidad que tiene Wolfman es que un cliente tiene la libertad de componer la maquinilla como quiera. Puede elegir el diseño del cabezal, el gap que quiere, el mango, el material y el pulido que desea. James ofrece mucha libertad pero a precio de oro.
Material: Acero Inoxidable 316L
Acabado: Pulido básico
Longitud del mango: 88 mm
Diámetro del mango: 14,4 mm (parte moleteada), 12,8 mm (anilla intermedia)
Longitud total de la maquinilla de afeitar: 93,5 mm
Peso total: 121,6 gr
Peso cabezal: 26,9 gr
Altura tapa: 3,75 mm
Ancho tapa: 18,45 mm
Gap: sobre 0,61 mm (medición propia)
Exposición: ligeramente positiva (sensación propia)

Si miramos la parte superior de la tapa, vemos el pulido de Wolfman. El acero parece un espejo. No sé exactamente qué nivel de pulido ha recibido esta maquinilla pero he visto los pulidos de Wolfman bastantes veces para poder decir que el nivel por debajo del nivel más alto que ofrece Wolfman es el nivel de pulido que para otros fabricantes es el nivel plus ultra.

A parte del pulido vemos que la tapa tiene una curvatura muy reducida. Algo que vemos mejor aún de perfil. La tapa es muy plana y muy fina. La parte central y los puntos donde se fija la cuchilla son los que más sitio ocupan. La parte superior es fina para reducir sitio y peso.

En el interior de la tapa volvemos a ver superficies brillantes. Hay muchos fabricantes que no pulen las superficies de fijación de la tapa. No las pulen porque quieren garantizar unas tolerancias ajustadas. Wolfman también garantiza tolerancias ajustadas pero sí que pule las superficies de fijación. A niveles microscópicos, una superficie más pulida (más plana y lisa) en teoría ofrece más superficie de contacto con la cuchilla y una mejor fijación. Pero hay más que comentar.

Muchos fabricantes, incluso los que ofrecen maquinillas de lujo extremo (como Rocnel por ejemplo), no pulen el cuerpo central del interior de la tapa. Esta parte contiene las guías y la rosca central y son más difíciles de pulir cómodamente porque contienen estos tres elementos obstaculizantes. Wolfman sí que pule la parte central. Y no la pule un poco, miren qué clase de reflejo nítido ofrece.
Uno se puede preguntar que beneficio ofrece un pulido tan trabajado en una parte de la maquinilla que no se ve el 95% del tiempo. Un beneficio puede ser el mejor contacto entre tapa y cuchilla para fijarla mejor. Esto es un elemento técnico. Pero otro elemento es el disfrute del usuario al abrir el cabezal y ver esas superficies brillantes. Es muy difícil de medir pero si para ti tiene valor, es impagable.

La rosca central contiene filetes algo rebajados para mejorar la acción de (des)enroscamiento y las guías son longitudinales. Tienen algo que llama la atención. Son más cortas que los huecos en el interior de la placa base.

La longitud de las guías es 8,7 mm y la longitud de los huecos es de 9,2 mm. Medio milímetro es un mundo en el ajuste de las tolerancias pero vamos a mirarlo con algo más de detalle. Cuando colocamos una cuchilla en la tapa, ya notamos por dónde van los tiros. Al colocar la cuchilla, notamos que la tenemos que colocar con mucha precisión porque las guías están muy ajustadas a las medidas de la cuchilla. La tapa posiciona la cuchilla en la posición elegida mediante este ajuste en las guías.

La rosca central se encarga de colocar la tapa en la posición correcta con respecto a la placa base. Las guías no tienen margen de movimiento lateral cuando están dentro de sus huecos. Sí hay movimiento longitudinal pero solamente si colocamos una guía en un hueco sin usar la rosca central para comprobar ajustes.

El interior de la placa base no tiene un pulido tan brillante como el del interior de la tapa pero más que suficiente para reflejar lo que se asoma. Tiene un diseño sin complicaciones. Unas superficies relativamente planas donde solamente las superficies de fijación se encuentran a un ángulo con el cuerpo central. Agujeros para las guías y rosca central con un suavizado mínimo de los bordes. Simple y concreto.

En la parte inferior de la placa base vemos otra vez ese pulido reflejante con la marca y el modelo flanqueando respectivamente el agujero central. Tanto la marca como el modelo están centradas en los espacios que tienen a su disposición. Puede parecer un detalle mínimo pero la simetría y el reparto de proporciones es algo que tenemos programados en nuestro cerebro de serie. No nos damos ni cuenta que lo registramos pero influye mucho en la valoración que le damos en nuestro subconsciente.

También vemos el típico escalón que forma el peine para crear el gap y el canal del peine que no cubre la longitud completa del filo de la cuchilla. No he notado problemas en el enjuague pero es algo que está ahí. El rebaje para el mango también está presente como signo de identidad de diseño.

Acabado y tolerancias están a un muy alto nivel. Hay modelos que usan biseles para suavizar esquinas y bordes o para ajustar mejor piezas que tienen que interactuar. Wolfman no las usa en este modelo. Todas las formas son muy definidas. Lo que sí hace es suavizar el “afilado” de esas formas mediante el pulido. Concluyo que al pulir ligeramente los bordes y las esquinas, eliminan ese “filo” que tienen sin reducir tolerancias ni definiciones. De esta forma no necesitan biselar todo y las formas que definen el modelo, quedan intactas pero sin molestar.

Ya he hablado sobre el ajuste entre tapa, cuchilla y placa base pero un elemento que determina también el nivel de acabado y tolerancia es la acción del (des)enroscamiento. Este mango va como la seda. Es una acción muy ajustada y fluida. De los mejores y eso lo vamos a notar cada vez que (des)montamos la maquinilla. Esto se disfruta mucho aunque sea muy difícil de medir o de ver a primera vista.

El peine es cerrado y tiene dos soportes lo que crea un canal interno de enjuague único. El peine tiene rebajes ovalados bastante profundos. Esto tiene dos efectos. Primero deja pasar más lubricación hasta el filo y reduce la fricción entre peine y piel porque tiene menos superficie de contacto.

Segundo, también ofrece algo más de espacio a la piel para acercarse al filo. Podemos introducir más piel en el gap de la maquinilla. Esto es algo que tenemos que tener en cuenta a la hora de usar más o menos presión en los pases. No es un peine abierto pero tampoco lo considero un peine completamente cerrado. Un híbrido.
Puntuación: 19
Material: 4
Acabado: 5
Tolerancias: 5
Forma Cabezal/Peine: 5
Agarre
Wolfman ofrece, no solamente mangos de diseños diferentes pero también ofrece esos diseños en mangos huecos o sólidos. Esto, obviamente, tiene una cierta consecuencia para el peso y el equilibrio de la maquinilla. Es algo que no se ve a primera vista pero se nota el momento que agarras la maquinilla y aún más cuando haces los pases.

Esta mango es contundente en todos los aspectos. Tiene un diseño muy eficiente con un grosor notable, un moleteado muy marcado y un peso elevado. Solamente el mango, que no es hueco pero sólido, pesa 94 gramos. El peso de muchas otras maquinillas completas.

Este mango ofrece un agarre excepcional. De la parte de la fricción se encarga el moleteado que tiene en sus tres secciones gruesas. Es un moleteado que tiene las puntas bien marcadas. De las formas se encargan las partes lisas y menos gruesas por encima de cada sección moleteada. La parte debajo del cuello incluida.


El mango es un pelo corto para poder agarrar en la primera sección moleteada y apoyar en el meñique a la vez pero si usamos el peldaño que forma la sección moleteada hacia el cuello, sí que la podemos apoyar. Por la forma tan plana del cabezal, esto se convierte en una opción muy viable.



También funciona muy bien si colocamos el pulgar en la anilla entre la sección superior y media. Ahí además el índice y el corazón abrazan las secciones moleteadas para ofrecer un agarre de vicio. También los agarres invertidos y horizontales se incorporan con facilidad al repertorio.
El confort sufre un poco por el moleteado pero este mismo moleteado también mejora el control que podemos tener sobre la maquinilla. Nunca tenemos la sensación que la maquinilla se mueve entre nuestros dedos o que se escapa de nuestra influencia. El peso también ayuda mucho a estabilizarla en nuestra mano aunque esto también puede tener consecuencias menos deseadas…si uno no tiene cuidado como no lo tuve yo. Eso queda para más adelante…

El deslizamiento del cabezal también funciona muy bien. El acero pulido de la tapa recude la fricción con un buen jabón. El peine ayuda a reducir los puntos de contacto para reducir la fricción también. El peso de la maquinilla la mueve automáticamente cuando vamos a favor de la gravedad. Todo esto ayuda. Lo que sí que tenemos que tener en cuenta son dos cosas que analizaremos con mucho más detalle en el apartado del Afeitado. La exposición del filo tanto por la tapa como por el plano de afeitado. Son dos cosas que influyen en el deslizamiento de manera indirecta.
Puntuación: 19
Seco/Mojado: 5
Confort: 4
Control: 5
Deslizamiento cabezal: 5
Manejo

Con un reparte de masas del 22/78% ya nos podemos imaginar dónde quedará el punto de equilibrio de esta maquinilla. Casi al medio del mango. Esto quiere decir que la mayoría del peso de la maquinilla queda por debajo del punto de agarre. Esto tiene consecuencias para el manejo.

Al tener gran parte del peso por debajo del punto de agarre, el mango crea un efecto de péndulo. La parte inferior del mango se mueve con más ímpetu que la parte superior por la gran diferencia de peso. Esto nos reduce la información que nos transmite el cabezal en los pases porque queda amplificado lo que nos transmite la parte inferior del mango.
El peso total también influye en estas sensaciones. Si la maquinilla pesara 45 gramos, o sea, si fuera de aluminio o de titanio con un mango hueco, esta sensación de péndulo sería mucho menor. Y hay más. Yo, confiado como siempre, iba a apoyar el cabezal sobre mi cara para hacer un pase y medí mal. Quise colocar el filo debajo del pómulo para hacer el segundo pase de norte a sur al lado de la franja por debajo de la patilla y se me fue la maquinilla para tocar ligeramente la punta del pómulo.

Una bella perla rubí se formó en el punto donde la Wolfman (Loba como ninguna…) me había besado la piel. A veces estas maquinillas tan bellas te hacen perdonarles todo…aunque la verdad es que no tiene culpa ella sino yo por ir con demasiada relajación.

El cambio de cuchilla es bastante cómodo. El único apunte es que hay que colocar la cuchilla bien en las guías longitudinales como ya he nombrado anteriormente. Las guías no dejan espacio para que se pueda mover la cuchilla y no hay margen de dejar caer la cuchilla para que caiga en su sitio. Hay que colocarla con conciencia.

La acción del (des)enroscamiento es muy buena y el agarre de los laterales que dejan un poco de cuchilla al descubierto, también ofrece seguridad y control. Como siempre, seguimos con los dedos cerca de la cuchilla cuando la cambiamos y siempre hay que tener cuidado.
La limpieza tampoco presenta demasiados problemas. Las guías longitudinales siempre ayudan porque son más fáciles de limpiar a su alrededor y la placa no tiene obstáculos de alguna manera. El peine se puede limpiar con un paño y una uña. Merece la pena pasarle un paño a la maquinilla de vez en cuando para que deslumbre. Quizás por eso la queremos limpiar más de lo que lo necesita.
Puntuación: 16
Equilibrio: 4
Peso: 4
Modelo/Seguridad: 4
Limpieza: 4
Afeitado

Wolfman ofrece diferentes gaps para sus maquinillas. El gap se regula bajando o subiendo la posición del peine. Es un sistema más que conocido. Pero este sistema tiene un efecto adicional que no podemos obviar. También cambia la exposición.

Si bajamos el punto exterior del peine, el plano de afeitado también cambia. Se convierte en un plano más vertical. Al no cambiar la posición de la cuchilla, el plano de afeitado se acerca más a la cuchilla creando una exposición más elevada.
También la cantidad de tapa que cubre la parte superior de la cuchilla es muy importante para evaluar la eficiencia y la indulgencia de una geometría. Cuanto menos cubra la tapa la cuchilla, mas cuchilla veremos descubierta. El filo tiene que estar descubierto por supuesto pero cuanto más cuchilla vemos, menos protección podrá ofrecer la tapa cerca de ese filo y más expuesto está.
Si lo comparamos con el filo de una navaja, podemos encontrar similitudes. Un filo desnudo no ofrece protección alguna. La protección es la técnica del usuario. Pero si cubrimos los lados de la cuchilla con unas cachas, el filo tiene menos margen de moverse y de actuar. Igualmente pasa con una maquinilla de afeitar.

Este cubrimiento se traduce en una maquinilla que nos muestra mucha cuchilla o menos y un comportamiento con más sensación de cuchilla o menos respectivamente. Una maquinilla que tiene mucha sensación de cuchilla es la Tatara Nodachi. Tiene una tapa con 18,69 mm de ancho. Esta tapa tiene 18,45 mm.

Lo que también influye es el ángulo de corte. Una tapa más alta ofrece más espacio en su interior para poder curvar más la cuchilla. Cuando la cuchilla se curva más, la salida del filo del cabezal y el ángulo de corte relacionado con esta posición, es mucho más suave. Esta maquinilla va más al grano con un ángulo de corte más abierto y eficiente aunque algo menos indulgente.
Y esto se nota en el afeitado. Un ángulo de corte con enfoque a la eficiencia, una exposición ligeramente positiva y una tapa que ofrece mucha cuchilla para usarla. Pura eficiencia. Si no vas condicionado con este conocimiento, esta maquinilla te va a dejar pelao. Si la llevas como se tiene que llevar, te dejará CdB en dos pases. Poco más vas a necesitar y poco más vas a querer.
El cabezal se deja controlar perfectamente. Tapa plana, cuchilla al descubierto y exposición positiva. No hay ningún espacio o superficie que no se pueda afeitar por falta de accesibilidad. Eso sí, la cuchilla influye cuando le das un asiento en primera fila y eso se nota con las cuchillas de menor esmero.

La Derby, durante el primer pase a favor, transmitió todos los cortes de todos los pelos que tocaba. Uno podría hablar de agarrones? Casi. La maquinilla es la responsable de colocar una cuchilla en la posición adecuada para utilizarla pero la cuchilla es la que tiene que hacer el corte al final. Y las Derby, colocadas en una posición donde tienen que sacar lo mejor de si, muestran sus carencias.
Las Feather y las Voskhod que utilicé funcionaron como un cuchillo caliente pasando por mantequilla y hasta las Treet Platinum (cuchilla modesta pero con relación calidad/precio aceptable) funcionaron bien. Esta maquinilla no anda con bromas, busca la eficiencia ofreciendo una fabricación excelente y lo mejor es colaborar con ella ofreciéndole una cuchilla que está a la altura.
Hay maquinillas eficientes (hasta muy eficientes) que también ofrecen indulgencia por un tubo. Esta WR1 no es una de esas. Por toda su geometría y la combinación de peso/equilibrio, esta maquinilla ofrece en primer lugar un afeitado excepcional en eficiencia. La indulgencia la tienes que buscar tú con tu técnica. Es como la Suzuki Hayabusa, ella te ofrece velocidad, prevenir caídas ya es tu responsabilidad.
Puntuación: 17
Apurado: 5
Control cabezal: 5
Prueba Derby/cuchilla influye: 3
Indulgente: 4
Calidad/Precio

Que una maquinilla tenga una construcción extraordinaria no tiene nada que ver con su aspecto estético. Es verdad que una buena fabricación influye directamente en cómo la percibimos pero el diseño y la combinación de los diferentes elementos también influye mucho.
Y ahí creo que este diseño no destaca. Llama más la atención su fabricación, la sensación en mano y todo lo que sentimos en la piel que lo que nos llega por los ojos. No es una maquinilla fea, usar esa palabra sería un disparate en este caso pero tampoco es que me acelere el corazón.

Una maquinilla con estas especificaciones cuesta sobre 850 dólares canadienses. Al cambio actual, unos 527 Euros. Le tendríamos que añadir envío, IVA y costes de gestión además de tener que pasar por los trámites aduaneros y la paciencia que tendríamos que tener porque las maquinillas se van fabricando por encargo. Recompensa?

Pues yo diría que, como muchas maquinillas que tienen un cierto nivel de lujo que sobrepasa ya lo necesario, depende. Si uno la puede comprar de segunda mano, ya importada y con un precio razonable, merece mucho la pena. Para una colección de reducido tamaño, sería una de las joyas de la corona. Pero para alguien que quiere más diversidad y busca cosas que le llamen la atención, esta maquinilla podría suponer un café descafeinado. Conviene definir muy bien qué es lo que busca uno en una maquinilla para poder comprarla con seguridad y evitar una decepción.
Por la dificultad de compra y la alta calidad que tiene, los precios no van a bajar. Estas maquinillas no salen mucho a la venta y, cuando salen, siempre es a un precio muy cerca de su precio original. Como dije, son las joyas en la corona de una colección y eso tiene su precio.

La puntuación quizás más controvertida de la revisión creo que va a ser esta. Esta maquinilla no es una a la que le podría entregar todo mi corazón. Parte de mi corazón sí. Esa parte que busca una excelencia en la fabricación y un desempeño enfocado en la eficiencia. Pero también tengo una parte en mi corazón a la que le gusta la modestia y la tranquilidad. Esa parte lo tendría difícil al verle las orejas a este lobo.
Puntuación: 15
Estética: 4
Recompensa: 3
Valor en 25: 5
Única maquinilla: 3
Conclusión
James Dufour de Wolfman Razors tiene unos modelos que fabrica usando unas pautas de calidad muy elevadas. Se nota en todo. El tacto, el desempeño, la eficiencia y el pulido. Merece mucho respeto porque no siempre los fabricantes se posicionan así en el mercado. Ya sea por inseguridad de su propia capacidad de poder llegar a ese nivel ya sea por las restricciones que uno se impone al colocar productos de ese precio en el mercado.

Que Wolfman haya conseguido construir un nombre dentro de este mundo es de elogiar y es un reconocimiento verdadero de que lo que ofrece, realmente está al nivel que se dice. Si no fuera así, la compañía hubiera cerrado hace mucho tiempo porque los clientes votan con su monedero.

Dicho eso, esta maquinilla recibe mi reconocimiento más amplio pero no mi amor incondicional. Es una maquinilla que respeto más por sus capacidades técnicas y objetivas (que las tiene sobradamente) que por sus encantos sensoriales y subjetivos (que seguramente también los tiene…simplemente no para mí). Wolfman es para mí la perfecta analogía del animal que representa. Son unos animales preciosos y feroces para examinar y apreciar desde una distancia. Acercarlos más ya no me llama tanto la atención.
Puntuación final: 86 puntos