Saludos de Iñaki

Buenos días:

Quiero presentarme al foro por dos razones:

-Es de buena educación.
-Es lo justo: llevo meses cotilleando en éste y otros foros y creo que debo este pequeño detalle. Aunque no creo que llegue a ser un participante activo, al menos comienzo saludando a todos.

Me llamo Iñaki y, hace unos meses, decidí atreverme con la barbera. Tengo cincuenta y cuatro y no lo había hecho antes por varias razones, siendo la principal de ellas que no veía cómo iba a poder mantener el filo en condiciones. Tras recopilar información sobre piedras y practicar con otro tipo de instrumentos (formones, cuchillos, navajas de bolsillo, gubias), a finales del año pasado me compré una Boker 5/8 de punta redonda y mango de olivo y empecé. Tras un primer afeitado “nazareno” y otros tres o cuatro cada vez mejores, empecé a ver la luz y ya disfruto de ese momento tan concentrado y, por contradictorio que suene, relajante. Viendo lo que me había costado la primera navaja, decidí probar el mercado de segunda mano, pues me apetecía conocer algunos de los hierros sobre los que leía. Primero compré una Le Grelot que, por una parte del precio de la otra, la superó de lejos en suavidad. Eso fue el comienzo de lo que, según mi familia, está empezando a ser enfermizo. A continuación, quise (y compré) una MK Helljestrand que resultó tener un filo excelente. Luego vinieron dos aceros de Sheffield de autores no muy conocidos: Henry Robert Pearce (siglo XIX) y L. Smith (no encuentro información sobre éste). La primera es una vieja navaja en acero plata con una apariencia muy elegante y un paso muy suave por la piel aunque, al ser casi una cuña, no es tan fácil de mantener como otras. La otra es hueca y ha cogido fácilmente un filo excelente. También vino una frameback francesa suavísima y rígida que aún no he acabado de dejar totalmente afilada pero promete. Pronto me calentaron la cabeza las japonesas y me agencié una Kikuboshi de buen acero y factura impecable. Siguen dos alemanas (una Carl Engels con hueco de barbero y una Ernst con una especie de ajedrezado en el dorso) y alguna otra cosilla. La última adquisición ha sido una Filarmónica 14 DT que se vendía barata por necesitar un poquito de limpieza y tener las cachas destrozadas. Esta ha supuesto un cambio, porque nunca había conseguido dejar ninguna tan afilada en tan poco tiempo (corta el dichoso pelo en el aire) y porque le hice unas cachas en madera de olivo. Cuando la probé, quedé fascinado por la musiquita que hace y por la suavidad con que se lleva por delante mis mal repartidos rastrojos. Lo malo es que ahora quiero (¿necesito?) probar otras filomenas, lo cual agrava el síndrome. Cuando recuerdo el reparo con el que compré mi tercera navaja (me inventé todo tipo de excusas: necesidad de dar descanso a las otras, posibilidad de asignar segunda vivienda vacacional a la nueva navaja, conveniencia de enriquecer la futura herencia de mi todavía imberbe hijo…) me asombro de haber llegado a tener las que tengo y querer más.

Y esto es todo, que ya estoy dando mucha chapa. Un abrazo a todos y sobre todo, muchas gracias a los que, sin conocerme, me habéis orientado en este tiempo. Sois buena gente.

Iñaki

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¡Bienvenido al foro!

Bienvenido :slightly_smiling_face:

Bienvenido al foro!

Bienvenido compañero.

Bienvenido!

Bienvenido a este gran foro!!!

Bienvenido al foro @Txiru

Un saludo.

Bienvenido Iñaki

Hola Iñaki, bienvenido!

Bienvenido

Bienvenido al foro, buena presentación :clap:

Bienvenido al foro !!

Bienvenido

Bienvenido al foro compañero!

Bienvenido al foro y un cordial saludo, Iñaki :wave:

Bienvenido compañero

Bienvenido al foro!

Bienvenido


¡Aupa hi Iñaki, estás en tu casa!