Tras arduas presiones y negociaciones conmigo mismo he optado por comprar el pack de Hibrew con el molinillo G5 y la cafetera H1B.
El molinillo llegó en un día y aún no lo he desempaquetado venía de los almacenes de España de AliExpress. La cafetera llegará en breve pues venía de Polonia.
En cuanto tenga el pack os paso fotos y empiezo a pensar en hacer cosas chulas.
Terminaré el café de Mercadona que tengo para ir experimentando y después pasaré a los cafés buenos.
El Cold Brew es también un método que me gusta para el calor y es un café que combina de maravilla con leche fría, siropes y esas historias.
Estuve investigando porque normalmente se usa un café que sea regulero ya que la extracción en frío no saca del grano todo su potencial y es una pena gastarse una pasta en un buen café para esto.
La solución es hacer una preinfusion con agua caliente 1:1 es decir 60 o 90 gramos de café por otros tantos de agua. Dejarlo por un par de minutos y luego agregar el litro de agua fría o a temperatura ambiente. Con esto se consigue sacar algo de sabor al grano.
Luego tapa hermética y a la nevera 24 horas. Se filtra con el filtro ese de calcetín de toda la vida y a consumir.
Es de consumo rápido porque el café sigue su proceso y puede saber amargo con el tiempo.
Acerca del molinillo en cuestión, he de deciros que sólo caben los granos de café para hacer una Oroley de dos tazas, o sea que es realmente pequeño, y encima hay que estar dándole a la manivela un buen rato. A veces notas que no hay resistencia, pero si meneas el molinillo oyes que todavía hay granos dentro --falso positivo-- entonces le pegas unos golpes para que se resitúen y continúas dándole al manubrio como si tal cosa mientras a tu alrededor la ciudad despierta…
Soy minerooo
Francamente, en ese mismo lapso de tiempo en los ochenta era capaz de triturar por lo menos un kilo de café con mi viejo molinillo eléctrico Moulinex, y todavía me sobraba para fumarme un Marlboro. ¿Lo bueno? Que puedes seleccionar el grosor de “la molienda”
A ver, los molinillos manuales son la opción “barata” y portátil y naturalmente tienen algunos serios inconvenientes como es darle al manubrio. Según el grado de molienda podría ser bastante duro triturarlo, hasta el punto que una persona mayor podría tener serios problemas para hacerlo dado que tienes que hacer bastante fuerza.
Sin embargo, durante el apagón, por poner un ejemplo, alguien no pudo hacerse un café en condiciones, ya tú me entiendes.
Tras el inevitable enableo que provocaste y después de probar los que me han llegado a mí tengo un pequeño veredicto, a ver qué te ha parecido a tí.
Los cafés “normales” bastante buenos la verdad, seguramente repetiré. Muy buen tostado y muy agradables en sabor.
Por otro lado, los cafés aromatizados dan lo que piden. Especialmente el de coco que cuando lo preparas queda la cocina oliendo a coco una semana. Me parece muy interesante su propuesta y original, sin embargo, creo que yo soy de cafés más “clásicos” y eso de que el café me sepa a frutos rojos o a coco no me termina de encajar… Pero bueno, una cosa curiosa por si alguien quiere probar cosas nuevas, la verdad.
Yo lo diría de otra forma, es capaz de sacar una buena infusión hasta de un grano del que saldría un expreso malo. Pero que conste que no es algo nuevo viene del siglo XVII.
En las notas que voy escribiendo, en el de coco he puesto “jamás comprar. Cansa”. Figúrate.
Lo he reservado para los amigos, ya sabes, “mirad que café más original”
Los demás no están mal, aunque tampoco soy un entendido que se atreva a opinar demasiado. Sí que cojo algunas notas de cata, pero supongo que esto es como los vinos, cuestión de hacer tus asociaciones y no las que te digan otros.
Pero bueno, para ir haciendo el paladar no está mal.
Ahora la competencia que tienen a dos minutos, Artisan, les ha copiado sacando un lote de tres. Mal me está decirlo, pero la idea se la dio un servidor
Hoy ha llegado esto. Es de una oferta de Black Friday y ha costado 75€ los 3 kilos. La verdad es que el precio es imbatible a sí que a ver ahora qué tal están. Y si por lo que sea no son gran cosa pues me hoy a poner hasta el culo de café con leche (que por cierto no me emociona)
A ver que no te he respondido antes porque como llevo tantos años gastando solo café de La Mejicana tampoco tengo mucho con lo de comparar. He empezado uno de los de Honduras y es tueste es muy similar, así que será un OMNI de esos, que supongo que será tueste medio.
Pues hablando de café con leche, yo es el único que “tolero” (con azúcar&endulzante) así que siempre tengo la impresión de que no me merece la pena invertir en granos caros (tengo molinillo de muelas eso sí) porque no voy a apreciar sus bondades que justifican el precio…
¿Alguien me puede recomendar algún grano con buena relación calidad/precio para ese uso o cualquiera decente me serviría? Por otra parte, sobre las variedades lo que sí he leído es que es aconsejable pillar natural con mezcla de granos arábica y robusta para que no resulte demasiado “flojo”, es cierto?
Mi consejo personal es que hagas una comparativa entre un café de supermercado como el Lavazza o el Illy, que tienen algo más de calidad que otros cafés similares y un café de especialidad que puedas adquirir en la web o en alguna tienda especializada.
Podrás comprobar en tu persona, si vale la pena invertir o no en un café más caro y conocer un poco tus gustos.
Y que procures dejar de tomar azúcar o edulcorantes para apreciar el sabor del café con la mezcla de leche y de paso inverir en tu salud.
Yo, sin ser un experto, voy a opinar sobre o del café flojo.
Hay gente para la que el café ha de ser “amargo y negro como el petróleo”.
Toda esa gente, no diré que se equivoca porque cada uno y sus gustos pues es muy personal, pero el negro petróleo lo proporciona el azúcar quemado del torrefacto que sabemos que es basura, un toque muy oscuro puede ser por granos también muy tostados, hasta casi quemarlos.
Toda esa gente, cuando prueba un café de calidad dirá siempre que está flojo, porque parece aguado (marroncito) o porque no está amargo y no es necesario echarle azúcar a paladas para tolerarlo. Una forma de darle “fuerza”, que en realidad es solo amargor y cafeína, es añadirle robusta y yo creo que lo venden precisamente para esa gente, una forma de transicionar al café de más calidad pero aportando la cafeína extra que muchos piden.
Yo creo que los que hoy recomiendan mezclar con Robusta en otros tiempos no concebirían un café sin achicoria, que no era sino otra forma de dar color y tapar ciertoss sabores al café.
Puede que haya buenos cafés de variedad Robusta, pero esa mezcla me suena un poco a periodo de adaptación.
Exacto, pero lo más llamativo es que se puede conseguir un espresso muy potente de sabor y con mucho cuerpo con un café de especialidad y… Lo mejor es que se puede tomar sólo sin nada y dejando un gusto muy agradable en boca.
Yo siempre recomiendo ir a una cafetería de especialidad y pedir un espresso y un café cortado y comprobar que tipo de café ha estado uno bebiendo todo este tiempo.
Si el café no te vuela la cabeza, sinceramente hay que volver a lo anterior.
Toda la razón. La achicoria además servía para abaratar un producto escaso en tiempos de posguerra. A esa gente que le sabe floja, cuando tienes el paladar quemado después de décadas, es normal que necesites un sabor tirando a quemado para que te sepa a algo (hay ciertos paralelismos con esos vinos “buenísimos” que saben a madera quemada y la fruta ni se le ve ni se le espera pero raspan la garganta como un puma en celo). En el café de calidad hay una cosa que considero que sí es fácil de apreciar respecto a otras versiones y es el “retrogusto” (incluso para los que toman torrefacto). Te tomas un sorbo de ese café y el sabor te dura en el paladar un buen rato y muy agradable, sin embargo, en los quemados, una vez que ha pasado ese primer sorbo amargo y negro, el sabor desaparece mucho más rápido y desde luego es mucho menos agradable.
Ahí queda mi opinión como experto cafetero que NO soy y la autoridad que me dan mis co**nes como melones jajajaja
Existen varias razones históricas para comprender porque hemos tomado cafe de mala calidad en los últimos 50 años en España.
Viene, como casi todo, de la economía precaria, la posguerra y la necesidad de encontrar una bebida de café barata.
Al parecer, comprábamos a los portugueses cafe de la variedad robusta que venía de Brasil, que es más barato y de peor calidad. Los tuestes torrefactos añaden azucar para engrosar el peso y porque aguantan muy bien el paso del tiempo. Esto hacía que el café fuera prácticamente imbebible excepto por más adición de azucar y leche.
Es una costumbre arraigada en el tiempo y que ha deformado el paladar y el gusto de la bebida original.