Pues mira, lo he mencionado yo sin haberte leído antes.
Es el mejor de Reverte.
Pues mira, lo he mencionado yo sin haberte leído antes.
Es el mejor de Reverte.
Lo meteré también en el libro electrónico.
Acabo de terminar “El hijo olvidado” de Mikel Santiago y me ha encantado, es de esos libros que ves que te dan pena cuando se están terminando.
Una familia poderosa, unos polis con ganas de prosperar que se dejan comprar, un pequeño accidente en una carretera estrecha, la mala suerte de estar en un mal sitio y en un mal momento convirtiéndose en testigos por casualidad, un poli que aún estando de baja pierde todo por llegar al fondo de la cuestión… y hasta un buen jaleo en un retiro budista.
Ha sido un libro que me ha encantado de investigación policial entre otras cosas, muy bien por Mikel Santiago.
Has leído alguno más de Mikel Santiago? Me han dado buenas referencias de sus libros
Descargado y también el que me habían recomendado de Arturo
Si, el de “En plena noche” y también me gustó mucho.
Recuerdo que ese también iba de un asesinato, un poco de folleteo, música, un manager marrullero y también estaba ambientada en el País Vasco.
Igual es eso lo que me atrae porque de Aramburu, también vasco, he leído mucho y todos me gustaron.
Ya tengo preparado mi siguiente libro que será el Premio Planeta 2024, he leído la sinopsis de “Victoria” y tiene buena pinta, ya tengo faena para el fin de semana…
Aquí otro lector del maestro Pérez-Reverte ![]()
Lo primero que suyo que me leí fue “Territorio Comanche”, luego vino la saga “Alatriste” que disfruté como un gorrino en charco de barro, y después ya sin recordar el orden:
Seguimos con el clásico, nunca decepciona.

Omiten el subtítulo, Frankenstein o el moderno Prometeo. Mary Shelley no ocultaba su fuente de inspiración que era el mito griego de Prometeo, ya había llovido y seguirá lloviendo y seguirán existiendo hombres jugando a intentar ser dioses. Tema universal, prosa exquisita y encima todo el tema del romanticismo del siglo XIX y para rematar Lord Byron de por medio. No se puede pedir más.
Misma evolución.
Después, añadí La campaña de Trafalgar de Hugo O’Donnell, que a pesar del apellido es español e Infante de Marina.
Concluyo la lectura de “La isla del tesoro” de Robert Louis Stevenson, gran libro de piratas que no leí en su momento y que he disfrutado igualmente. Popular clásico de literatura “infantil” y fuente reconocible de todo lo que tenga que ver con corsarios en la literatura y en el cine.
Fifteen men on a dead man’s chest
Yo, ho, ho, and a bottle of rum!
Drink and the devil had done for the rest
Yo, ho, ho, and a bottle of rum!
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Infantil porque se publico por entregas en una revista infantil de la época, pero plantea temas que tienen poco de infantil, según la cacapedia: la novela adopta un tono crítico y una reflexión moral del protagonista hacia el dinero y la ambición. También tengo que decir que la leí hace eones y no me acuerdo de nada, probablemente cuando la leí no sabría reconocer reflexiones morales y cosas por el estilo. El caso es que inspiró cine, literatura y hasta video juegos. Infantil o no, muy buena novela.
Lo sé, pero desconozco el motivo, elegí esta versión por estar disponible a muy buen precio para el Kindle.
Del libro llevo poco, suelo leer en la cama y últimamente caigo rendido y no me apetece, pero pinta muy muy bien.
Me apunto ese, aunque sea de un infante de marina ![]()
Con los libros me pasa como con los jabones, acumuló más de los que puedo manejar.
Por eso entrecomillo lo de infantil, a mi no me lo parece desde luego. Además de por lo que dices, en la novela hay pasajes violentos, sangre, incluso se habla de asesinatos, en esos mismos términos, quizás en 1881 lo considerado infantil era más amplio
, actualmente los baremos no son los mismos y parece que hay que ir con pies de plomo con lo que se transmite no se vayan a escandalizar los chiquillos, cuando luego el acceso a Internet para los críos es más fácil que nunca y por tal de que no den la tabarra le soltamos el móvil a primeras de cambio, aunque luego ves cosas en libros de párvulos para el colegio que es para echarse las manos a la cabeza…así vamos.
Y en 1980, cuando lo leí yo, también era más amplio. Estando yo en quinto de EGB, una profesora me quitó “El Padrino” de la mochila y llamó a mis padres para advertirles de las “cosas” que estaba leyendo. Mis padres le dieron la razón delante mío, porque un profesor era una figura de autoridad como un policía, un médico o un juez, pero años más tarde me reconocieron que dejaron el libro a la vista para que leyera lo que me diera la gana. Siempre pensaron que a cada edad, el significado de los libros y lo que entiendes de ellos, depende más de ti que de lo escrito. Con el cine no pasaba eso: dos rombos y a la cama. Ojo, no digo que tuvieran o no razón, pero a mí no me causó ningún trauma leer todo lo que había en casa, por muy “adulto” que se considerase (y con 13 descubrí las LIB en el altillo de un armario, y no me he convertido en un depravado, creo).