Vamos con este
Tiene un tremendo mérito haber sido capaz de leer el primero ![]()
Yo ahora estoy con los de Pérez Gellida. Bajo tierra seca no ha estado mal, pero se me hizo un poco largo. Me está gustando más la segunda parte, Nada bueno germina.
Cuando lo termines, comenta el de Paco Cerdá, please.
El de Paco ha pasado a la historia. Ni un solo diálogo Un truño que no veas
He empezado “violetas de marzo”. Hacía tiempo que no leía nada sobre la Alemania Nazi
Vaya, a mi corto.
jejejej
Lo he disfrutado como un cochino de Monterroso en un charco.
Yo lo disfruté como un cochino en un charco
Los cochinos de Monterroso muy bien no acabaron… ![]()
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Si te ha gustado, léete la segunda parte, ya te digo que me está enganchando más.
Relectura de “El libro de arena”, de Jorge Luís Borges.
Ahora estoy releyendo “Ficciones”, voy hacia atrás en el tiempo. Aparte de ensayos y poesía Borges sólo escribió cuentos, relatos, ninguna novela, venía a decir que no hacía falta tanta palabra para narrar una buena historia. Al ser relatos muy breves me resultan muy agradables de leer en plena ola de calor.
Aquí ya mayorcito con su compañera María Kodama (la sedujo intelectualmente cuando tenía 16 años)
Mi abuelo materno, que nació en el 1900, es decir un año después que Borges, tenía la misma fisonomía, era clavado, versión proletaria. También acabó ciego, pero ahí acaban las similitudes.
Para mí Borges es un dios.
Mis lecturas más recientes han sido “La leyenda de Sleepy Hollow”, de Washington Irving y “El Imperio de Yegorov”, de Manuel Moyano.
Los dos son relatos cortos que se pueden leer de una sentada. El primero, entretenido sin más. Es un clásico de la literatura estadounidense pero quizás está sobrevalorado.
El segundo me ha gustado mucho. Comienza en el pasado con una expedición japonesa en Papúa Nueva Guinea que descubre unos parásitos curiosos y unas remedios naturales para tratarlos. Metemos en la ecuación a un parasitólogo sin escrúpulos y acabamos en un futuro distópico.
Terminado Nada bueno germina. Me ha gustado más que el primero, Bajo tierra seca.
Estoy leyendo “Manual para mujeres de la limpieza”, una recopilación de relatos breves de Lucia Berlin (el título del libro es uno de ellos) publicados a título póstumo.
He estado investigando su vida y es apasionante.
¡Pero qué bien escribía Lucia! En una frase te dice mil cosas, para muestra un botón:
«La mejor ciudad es Albuquerque, donde las licorerías disponen de ventanillas para comprar desde el coche, así que ni siquiera te has de quitar el pijama».
¿?
Sus relatos son más o menos autobiográficos, cambia los nombres de los personajes y exagera o adorna esto y aquello, un género literario llamado “autoficción”. Uno de sus hijos, que prologó otro de sus libros, venía a decir en una entrevista que determinado episodio de su niñez lo recordaba “más o menos así”, pero que en síntesis todo lo que dice es cierto.
Creo que me estoy enamorando de Lucia, pero lo nuestro es imposible.
Me lo apunto. Me encantan la recopilaciones de relatos.
Yo ahora mismo estoy con Cuentos reunidos de William Faulkner. Tengo para rato porque son 42 historias y algo más de mil páginas.
Muy interesante Faulkner, tomo nota.
@Monsignore no das puntada sin hilo, en este caso no das palada sin hilo. ![]()
Pues como dije, me gustó el de Nada bueno germina, de Pérez Gellida, así que he seguido con el autor y he terminado La suerte del enano.
Muy entretenido, la verdad, así que estoy con el segundo de esa “bilogía”, Nos crecen los enanos.
Me estreno con este autor Fernando Gamboa con “Piel” técnicamente el segundo libro de la serie Nuria Badal pero que es en realidad una precuela de “Redención”. De momento con un tercio leído me está entrando bien. Recomendable para quien le guste la novela negra.
Yo sigo con el ensayo. Este me ha gustao.
Aunque se han escrito ríos de tinta sobre la historia y la filosofía del alcohol y otras drogas, nadie había ofrecido hasta ahora una respuesta completa y convincente a la pregunta básica detrás del fenómeno: ¿por qué los seres humanos han recurrido desde siempre a sustancias alteradoras de la conciencia?
Borrachos, un trabajo titánico de erudición interdisciplinar, trae una sorprendente respuesta a esta cuestión. A partir de la evidencia de la arqueología, la historia, la neurociencia cognitiva, la psicofarmacología, la psicología social, la literatura y la genética, el investigador Edward Slingerland demuestra que nuestro gusto por los intoxicantes químicos no es un error evolutivo, como a menudo se nos dice.
De hecho, la intoxicación ayuda a resolver una serie de desafíos característicos de los humanos: mejorar la creatividad, aliviar el estrés, generar confianza y conseguir el milagro de que los primates ferozmente tribales cooperen con extraños.
El lector castellanohablante por fin tiene a su alcance esta obra magna, una investigación que no sólo explica por qué queremos emborracharnos. Slingerland también muestra que, de vez en cuando, puede ser interesante agarrarse una buena cogorza…
En este período de verano he empezado algún que otro libro el cual al final he acabado borrando. En verano quizás por el calor no soy mucho de lectura o quizás los que he empezado no me han enganchado.
Hoy he retomado mi ebook y he empezado un libro que lleva tiempo esperando su turno.
Creo que me va a gustar.
Pues como te guste, caballos de troya tienes para aburrir, hay mas que temporadas de los simpsoms





