Acabo de leer “Un señor de Barcelona”, de Josep Pla, y me ha encantado. Narra las memorias y anécdotas de un tal Rafael Puget, natural de Manlleu, nieto de un francés del Rosellón que compró por cuatro duros una parcela por la que pasaba el río Ter y creó en Manlleu una de las primeras empresas textiles de Cataluña a comienzos del siglo XIX .
La mitad del libro narra en tono jocoso las peripecias de los carlistas en Cataluña en tiempos de su padre desde un punto de vista neutral, en especial las del general Francisco Savalls (natural de La Pera, municipio del Bajo Ampurdan) y sus secuaces, como el ínclito brigadier (ahora no me acuerdo del nombre, caramba) que mandaba dos batallones y al finalizar la tercera guerra carlista se quitó el uniforme y volvió a su tienda de alpargatas en Girona.
General Francisco Savalls
Durante el siglo XIX hubieron por motivos dinásticos tres guerras civiles llamadas “carlistas”, entre los denominados “liberales” o “cristinos” y los “carlistas”. En Cataluña a grandes rasgos las capitales eran todas liberales, y en provincias los carlistas trabuco en mano “se echaban al monte”. Para Puget, que murió en 1948, la primera guerra carlista es la primera guerra civil, etc. De la “Guerra civil” de 1936 el libro no dice ni pio. Por aquel entonces ir de Barcelona en tren hasta Granollers y luego de Granollers a Manlleu en tartana, o de Manlleu a Olot en tartana, pagando peajes a carlistas y bandoleros era toda una aventura.
Rafael Puget fue toda su vida un rentista que no dio un palo al agua y disfrutaba de las tertulias de la Barcelona del siglo XIX, muy amigo de sus amigos. Fue el mecenas de alguno de ellos –mil duros por aquí, tres mil duros por allá–, el libro está lleno de anécdotas que si eres de Barcelona resultan deliciosas.
Esta es una foto de la casa de los Puget en la plaza mayor de Manlleu. En tiempos del abuelo Puget, cuando habían desordenes políticos entre unos y otros el abuelo colgaba la bandera francesa y sanseacabó. Durante la Guerra Civil la “Joventut Socialista Unificada” (parece una película de Monty Python) la incautó y le puso de nombre “Casal Stalin” ¿?
Pego una foto de la portada del libro, por si lo veis por ahí (je, je, je)
Ahora a ver si me atrevo con “El cuaderno gris”, tengo mono de Josep Pla.