Esta revisión trata sobre la Kämpfe K25

Introducción

En otra revisión he profundizado un poco en la historia del nombre Kämpfe. Eso es algo que es historia y no cambia. Pero lo que sí va cambiando regularmente es el abanico de diferentes maquinillas que ofrece la marca china Kämpfe. Hoy revisionamos una maquinilla monofilo, la K25

A nadie le sorprenderá que esta maquinilla de Kämpfe, como buen integrante de la economía china, tiene un gran parecido con una maquinilla existente. Esta maquinilla es la Proof Razor. La Proof razor es diferente a la primogénita de esta marca. La primera fue la Highproof, una maquinilla que amo profundamente por su sencillez de uso y diseño innovador usando imanes. Esa es ésta.

Ya cuando la empresa cambió de dueños, se cambió el diseño a algo más barato y menos innovador. El pivote ya no se accionaba mediante imanes pero mediante un muelle y el mango ya no era esqueletonizado pero se ofrecía en dos versiones. Sólido o con una apertura por debajo del cabezal. Aún siendo más barata para producir, los precios no bajaron.

La K25 que revisionamos hoy se basa en este diseño versión 2 y en particular el modelo con la apertura por debajo del cabezal. La Highproof me gustó mucho pero esta versión tiene algunas diferencias que pueden cambiar las sensaciones. Es inevitable que las compare. Cómo lo hará la K25? Vamos a verlo.
Construcción

La Kämpfe K25 es una maquinilla DE monofilo de dos piezas fabricada de aluminio 7075 mediante CNC. El aluminio de la serie 7000 es el que también se usa en la aeronáutica y es uno de los materiales más nobles de los aluminios. Es más resistente que por ejemplo, la serie 6000 que se utiliza mucho en utensilios donde no es tan primordial mantener una rigidez específica para poder mantener a un avión en el aire.
Y aquí encontramos la primera diferencia con la HighProof Razor original que era fabricada de aluminio 6061. El aluminio 6061 tiene un componente grande de magnesio en su aleación lo que le da una resistencia a la corrosión mayor que del 7075. Este último contiene zinc como principal componente de aleación lo que le otorga mucha mas resistencia y una dureza mucho más elevada que la del 6061. Las dos aleaciones son perfectamente competentes para una maquinilla de afeitar y solamente se necesitan sus capacidades determinantes en áreas de industria especializadas como la aeronáutica o en aplicaciones militares donde se usa el 7075.
Material: Aluminio 7075
Acabado: Anodizado (Mango rojo/cabezal plateado)
Longitud del mango: 106 mm
Diámetro del mango: 10,5 x 8 mm (parte central), 12,5 x 9,5 mm (pomo)
Longitud total de la maquinilla de afeitar: 119 mm
Peso total: 30,4 gr
Peso cabezal: N/A
Altura tapa: 3,98 mm
Ancho tapa: 11,3 mm
Gap: 0,45 mm
Exposición: 0,04 mm

En la parte superior de la tapa vemos otra diferencia con la HighProof. Esta K25 tiene una tapa acanalada. Este elemento también lo tiene la Proof, la segunda versión de la HighProof y esta concebida para mejorar el deslizamiento del cabezal. Estéticamente me agrada más la tapa lisa de la HighProof pero no me disgustan los rebajes.

Si miramos la parte interior de la tapa de la K25 vemos dos imanes grandes que sirven para fijar la tapa en su sitio. En las esquinas superiores vemos rebajes. Estos rebajes le proporcionan espacio a las partes dobladas de las medias cuchillas DE. Si colocamos la cuchilla con esa curvatura típica que deja el doblar la cuchilla por medio, hacia arriba (hacia la tapa), encontrará sitio para evitar daños a la tapa.

En la HighProof, la curvatura se tenía que colocar hacia abajo. La placa base tiene aperturas en las esquinas traseras para ofrecer ese espacio a la curvatura. Si colocamos la cuchilla con la curvatura hacia arriba, la tapa no cierra completamente. Esto también es causado por los imanes que son mucho más pequeños en la HighProof que en la K25.

En interior de la placa base de la K25 contiene otros dos imanes de dimensiones generosas y los elementos limitantes que posicionan la cuchilla. En la parte trasera vemos una barrera que marca el tope trasero. La cuchilla se apoya ahí y no tiene sitio para moverse hacia atrás. En las esquinas delanteras vemos los dos topes que fijan la cuchilla longitudinal y lateralmente. Evitan que la cuchilla se pueda ir hacia delante o hacia un lado. Los imanes además ayudan mucho a colocar e inmovilizar la cuchilla también.

La parte inferior de la K25 es muy “limpia”. Lisa y solamente con aperturas para el peine. En esta parte también vemos el punto basculante con el muelle que queda introducido entre cabezal y mango. Es un sistema que funciona muy bien y tiene poca ciencia. A veces las soluciones simples, son las mejores.


El acabado de la K25 es bueno pero podría ser mejor. Los imanes no quedan completamente lisos y las definiciones de los bordes podrían haber sido también más definidas. Esta versión lleva un mango con un anodizado rojo y un cabezal plateado que queda muy bien. Pero no todo queda tan bien…


En el mango vemos grabaciones de ambos lados. De un lado vemos el nombre de la marca Kämpfe. Del otro lado vemos “Made in China” y algo que se parece a un rectángulo mal dibujado. Este rectángulo es el estado de Montana, donde se produce la Proof razor.

En la Proof razor pone “Made in Montana” y el estado de Montana. Los Chinos copiaron el estado americano en vez de poner un dibujo de China. La fotocopiadora no discrimina.

Las tolerancias están bien trabajadas. Todo encaja perfectamente, desde la posición de la cuchilla, el encaje de tapa en placa base y el movimiento del eje de basculación. El muelle que genera la resistencia de esa basculación tiene más fuerza que generan los imanes de la HighProof y no lo considero una cosa mala. El mango de la K25 es más largo y, por leyes de la física, nos permite generar más palanca para aplicar presión. El muelle equilibra muy bien esa palanca ofreciendo la posibilidad de aplicar presión regulada. Pero más sobre eso en el apartado del Afeitado.

La forma del cabezal es muy cómoda. Tiene un plano de afeitado muy bien marcado pero que, al mismo tiempo, tampoco te permite variar. Riding the cap con esta maquinilla es imposible. Te ofrece un ángulo de corte y, como las lentejas, te lo comes o lo dejas. El deslizamiento en teoría mejora algo con los rebajes pero tampoco es que tengan mucha profundidad. Si aplicamos algo de presión, las ranuras se llenan de piel. Lo que sí quiero comentar es que el aluminio 7075 tiene una dureza más alta que el 6061 y eso se nota en el tacto y el deslizamiento.
Puntuación: 16
Material: 4
Acabado: 4
Tolerancias: 5
Forma Cabezal/Peine: 3
Agarre

Fricción y formas. Siempre repito lo mismo porque he llegado a la conclusión que estos dos elementos son los que más influyen en el agarre que ofrece una maquinilla. En el caso de la K25, las formas mandan por encima de todo.

El mango tiene una sección rectangular con bordes en chaflán. Tiene una parte inferior ligeramente más gruesa que su parte central y tiene una apertura en su parte superior, justo donde queda el agarre intuitivo del pulgar y el índice. Aparentemente, esto ofrece más que suficientes puntos de agarre.



El agarre intuitivo, invertido y horizontal parecen cómodos y seguros. Y lo son. Pero hay una peculiaridad de esta maquinilla que influye directamente en el agarre. La peculiaridad la comentaré en el apartado del Afeitado y resulta que el agarre que más he usado es este.

Esto no es decir que los otros agarres no son válidos. Lo son. Pero para mis necesidades en el afeitado, usé este agarre más que otro. Y aunque parezca un agarre bastante “suelto” sigue siendo cómodo y seguro. Por la forma rectangular, el pulgar, corazón y anular pueden generar una sujeción perfecta. El reposo en el meñique nos da una referencia en la parte baja y el índice se encuentra en una posición perfecta para aplicar presión.

Todo esto no sería posible si el mango no tuviera la longitud que tiene. Comparando con la HighProof, utilizo un agarre diferente. Aquí la sujeción la hacen el pulgar y el índice y el corazón se encarga de aplicar la presión mediante la palanca que genera tomando el punto central del agarre como punto de palanca. Es cómodo y seguro también pero de otra manera.
El confort es alto. El tacto del material es muy agradable y no hay esquinas mal acabadas o bordes que molestan. La maquinilla fluye entre los dedos de una manera agradable pero controlada. Esto también se refleja en el control que podemos ejercer sobre ella. Todos los agarres funcionan y estoy seguro que cada uno puede inventarse algunos más. Este mango es muy versátil aunque tenga sus formas rectangulares en vez de redondas.
Sobre el deslizamiento ya ha dicho algo. Las ranuras ofrecen (en teoría) algo de beneficio para el deslizamiento. Para mí ese beneficio se pierde cuando aplico presión. Lo que sí se nota es la dureza del 7075 que se traduce en una granularidad mayor y una superficie más lisa. El cabezal no se pega a la piel porque la ranura del filo tiene suficiente capacidad para evitarlo.
Puntuación: 19
Seco/Mojado: 5
Confort: 5
Control: 5
Deslizamiento cabezal: 4
Manejo

El punto de equilibrio de la maquinilla se encuentra justo por debajo del punto de agarre intuitivo. Como la maquinilla tiene un peso muy reducido, el equilibrio no tiene mucha influencia en sensaciones de traslado de masas. Notamos que la gran cantidad del peso se encuentra en la parte media/baja del mango pero no nos causa problemas. Incluso diría que ese incremento mínimo del peso en comparación con su abuela HighProof, le va bien.

Siempre he destacado el sistema de cambio de cuchilla de la HighProof y lo mismo voy a hacer con el de la K25. Es simplemente brillante visto desde un punto práctico. El cabezal se abre tirando de la tapa. La cuchilla se coloca en su sitio y, por los imanes, ya queda perfectamente posicionada. Se coloca la tapa encima sin hacer fuerza de ninguna forma porque los imanes hacen ese trabajo y colorín colorado, el afeitado está preparado.

Para desmontar, igual de fácil y seguro. Sacamos la tapa y levantamos la cuchilla por una de las esquinas traseras. Por ahí agarramos la cuchilla y la tiramos. Yo solo uso media cuchilla DE una vez o sea que no tengo que limpiar la cuchilla para el siguiente afeitado. Eso reduce la posibilidad de problemas también.
Otra cosa que quiero destacar por segunda vez, es la posición de la cuchilla. En la HighProof, las esquinas partidas de la cuchilla tenían que tener la curva hacia abajo. Con la curva hacia arriba, la cuchilla tocaba en la tapa. En esta K25 (como en la Proof…), la tapa también tiene dos espacios en sus esquinas traseras que ofrecen sitio para la curvatura si se coloca hacia arriba. Es un detalle que facilita aún más el cambio de cuchilla.
La limpieza también es súper fácil. No hay obstáculos. Todo es liso y plano. Con un paño puedes limpiarla toda. Y si usas una cuchilla solamente una vez, limpiar las cuchillas tampoco será un problema. El anodizado no colecciona huellas y el peine tiene suficiente capacidad de enjuague para limpiar bien el filo de residuos.
Puntuación: 20
Equilibrio: 5
Peso: 5
Modelo/Seguridad: 5
Limpieza: 5
Afeitado

Esta K25 tiene un gap de 0,45 mm y una exposición de 0,04 mm. En combinación con el plano de afeitado muy marcado, esto la convierte en una maquinilla de corte suave. Es muy permisiva pero ofrece poca capacidad de modulación de la intensidad del corte. La única posibilidad que existe es aplicar presión.
Para comparar, la HighProof tiene una exposición de 0,07 mm. Esto es un 75% más con respeto a la K25. Esto se nota y tiene consecuencias para la manera en la que yo uso estas dos maquinillas. La HighProof la puedo agarrar más de forma tradicional con tres dedos. No tiene tanta longitud el mango y puedo aplicar menos presión pero es que tampoco la necesito porque la exposición me da suficiente eficiencia.


Con la K25 he modificado mi agarre justamente para buscar ese plus de eficiencia aplicando más presión. Además, como no necesito una reducción del ángulo de corte, intento acercar el mango lo más posible a la piel para incrementar el ángulo de corte todo lo posible. Si agarro el mango de la K25 de forma tradicional, mis dedos me molestan. Si modifico el agarre, puedo acercar el mango mucho más a la piel, mantener ese ángulo de corte más eficiente y, al mismo tiempo, aplicar la presión.
Parece que esto dificulta el afeitado con esta Kämpfe pero no es así. El agarre es muy bueno y la maquinilla ofrece suficiente superficie para poder manejarla de diferentes maneras. Para personas que no buscan o necesitan esa eficiencia adicional (que sí ofrece la HighProof), un agarre convencional funcionará de maravilla. Eso sí, en modo convencional el apurado no es tan eficiente como con la HighProof.

Y otro elemento que ya he nombrado también con la HighProof es la altura del cabezal. Esta altura coloca al filo de la cuchilla en la parte baja del cabezal. Intenta afeitar de norte a sur debajo de la nariz. Es imposible llegar a las fosas nasales donde empieza a crecer el bigote. Ahí hay que afeitar de modo horizontal o a la contra.
También el posicionamiento del filo es algo más difícil por la misma altura del cabezal. Uno llega a acostumbrarse pero no se ve donde se encuentra el filo cuando se coloca el cabezal en la piel. Para perfilar esta maquinilla no sirve. Para eso se necesita un filo claramente visible y esta no lo ofrece.
También en partes difíciles de afeitar hay que hacer algo más de trabajo. Para afeitar debajo de la línea de mi mandíbula, tengo que seguir acercando el mango a la piel para poder mantener la eficiencia que busco. En superficies cóncavas eso es un reto porque la parte inferior del mango acaba tocándote. De nuevo hay que recurrir a movimientos horizontales en vez de movimientos de norte a sur.

Todo esto se puede hacer porque la maquinilla ofrece posibilidades para hacerlo pero no es completamente intuitiva. Te obliga a encontrar la mejor manera de usarla para tu situación. Habrá personas que la usan como cualquiera otra maquinilla y otros que la tendrán que manipular más para sacarle todo lo que sí ofrece potencialmente.
Yo no he notado diferencias en cuchillas. Las acepta todas y las trata todas igual. La escasa exposición, el gap reducido y la buena fijación contribuyen mucho en esto. Cuanto menos filo expones, menos responsabilidad de transfieres a ese filo. Y esta clase de maquinillas (igual que la Henson AL13 por ejemplo) que esconden el filo, reducen esa responsabilidad.
La suavidad del corte y el plano de afeitado marcado incrementan la indulgencia de esta maquinilla. En modo auto piloto te va a dejar bien afeitado. Tendrás que hacer tres pases y quizás algún retoque pero sin irritación ni cortes. Cuando buscas más eficiencia y vas aplicando más presión, habrá que ir con más conciencia. Aún así le doy la puntuación completa porque en su esencia, es una maquinilla muy segura, cómoda e indulgente que te va a afeitar bien. Si tú quieres apurarla más o menos, no es su problema.
Puntuación: 16
Apurado: 4
Control cabezal: 2
Prueba Derby/cuchilla influye: 5
Indulgente: 5
Calidad/Precio

Yo creo que es una maquinilla muy bonita. Es diferente pero muy reconocible. Los colores me parecen un acierto total y el acabado estético es muy bueno. Es algo más grande que la abuela y eso le conviene. Hay más maquinilla que amar.
El precio es muy razonable para una maquinilla de aluminio, entre 55 y 60 Euros. Además se beneficia de un diseño que ofrece mucha comodidad y seguridad al usuario en manejo igual que en afeitado. Es una maquinilla súper intuitiva y la podría usar cualquiera. El fabricante dice que también se puede usar en todo el cuerpo pero yo ahí no le veo tanto uso para mi situación personal. La posición en la que tengo que poner el mango me podría molestar si la uso en el cuerpo. En las axilas por ejemplo, no veo posibilidad de usarla cómodamente y en otros sitios…pues tampoco. Dejémoslo ahí.

El valor en 25 años va a ser lo que pueden ser todas estas maquinillas chinas. No van a convertirse en objetos de colección. Únicamente podrían considerarse rarezas por combinar Made in China con el estado de Montana. No veo que ganen en valor de ninguna manera.
Podría vivir yo con esta el resto de mi vida? No del todo. Me parece muy bonita, muy cómoda, muy segura, bien hecha y suave. Y ese último punto, para mí, le resta algo de valor en esta sección. Para sacarle lo que yo necesito en un afeitado, tengo que manipularla. Eso requiere un esfuerzo de mi parte. Conociendo maquinillas que hacen ese esfuerzo para mí, es lógico que pierda un punto.
Puntuación: 16
Estética: 5
Recompensa: 5
Valor en 25: 2
Única maquinilla: 4
Conclusión
La HighProof y la K25 reciben la misma puntuación final. Esto no las convierte en maquinillas idénticas. Es más, las considero bastante diferentes. Y la razón principal se encuentra en la geometría de las dos.

En diseño también hay diferencias como la forma de bascular, las aperturas para la curva de la cuchilla y el mango que es diferente pero estos elementos no interfieren en lo más importante de una maquinilla de afeitar…el afeitado en si.

Y en ese aspecto la K25 es la versión menos eficiente de la HighProof. Ese cambio de exposición de 0,03 mm lo cambia todo. La manera de hacer los pases, el agarre y hasta su clasificación como auto piloto o maquinilla monofilo en una colección.

Creo que las dos maquinillas pueden tener su propio sitio en una colección, no se solapan. Tienen caracteres diferentes en el afeitado pero comparten todo lo bueno en los otros apartados y eso hace que un día te apetezca una y otro día te apetezca otra. Las dos van a poder satisfacerte de diferentes maneras pero siempre manteniendo el mismo nivel de calidad, comodidad y seguridad. Comprendo las cuestiones que pueden surgir a base del parecido que tienen pero la K25 ha creado su propio sitio en el abanico de monofilos. La HighProof ya me gustaba mucho y la K25 también me ha ganado aunque de manera más suave.
Puntuación final: 87 puntos