Esta revisión trata sobre las Razorine Classic y Classic II

Introducción

Todos conocemos el bueno de José Luís @nanolibero de la tienda amiga de Yourshaving.com que ya lleva más de una década proporcionándonos con material de afeitado para que podamos disfrutar a toda mecha de esta afición que no solamente nos deja bien aseados físicamente pero que también nos otorga esa desconexión mental de los obstáculos del día para relajarnos un poco. Es como si fuera un psicólogo del afeitado con su propio consultorio de cuidado mental.
No nos vamos a engañar, para @nanolibero un Foro como el nuestro también es un escaparate perfecto para su negocio. Es normal. Él se ha currado su negocio para poder vivir de esto y es de lo más lógico que nos quiera mostrar los productos con los que el se mantiene como autónomo dentro de estos tiempos económicos turbulentos. Cuando eres capaz de sobrevivir durante más de una década, la única explicación que cabe es que te has ganado la confianza del mercado. Aquí no hay tinos ni marketing. Esto es amor y libertad al máximo.

Hace unas semanas @nanolibero me dijo que disfrutaba como uno más de todo lo que nos ofrece el Foro y me ofreció hacer una revisión sobre una maquinilla nueva de TGS, la Dominus. Y hace menos de un mes me volvió a contactar para decirme que había hablado con Gianni de Razorine para sugerirle que hiciera unas revisiones de unas maquinillas nuevas que va a sacar. Gianni aceptó y me envió tres maquinillas nuevas.

Dos de esas maquinillas las revisiono hoy, la Classic con peine cerrado y la Classic II con peine abierto. La Concept que es como una shavette la revisionaré la semana que viene. He hablado brevemente con Gianni para entender su visión detrás de estas maquinillas y me lo ha explicado perfectamente. Me ha dicho que me regala las maquinillas y que las trate como trato a todas las maquinillas. Quiero que eso quede registrado. Gianni confía en sus productos y tiene el valor de ponerlas a prueba.

Esta revisión será una revisión entrelazada de las dos maquinillas porque creo que tienen suficiente bases compartidas para que se pueda hacer así. Las he puntuado individualmente porque también considero que hay suficientes diferencias para poder justificarlo. Iré indicando las partes similares y las partes diferenciales para tener una correcta disección de ambas maquinillas. Espero que de esa manera podamos tener una idea completa de ambas maquinillas. Dicho eso, vamos a desgranarlas!
Construcción

Las dos Razorine Classic son maquinillas DE de tres piezas fabricadas de una resina trefilada. La resina tiene un tacto sedoso y un aspecto mate. La fabricación de estas maquinillas no es una fabricación cualquiera. La resina trefilada es un material acrílico sintético que no se inyecta en un molde pero que se estira y se extruye a gran presión y que después cada maquinilla se talla y se pule a base de ese bloque sólido.
Esto crea una maquinilla que transmite sensaciones diferentes a una maquinilla “de plástico”. El material es muy denso al no ser inyectado en caliente y eso crea un material muy resistente a impactos, al agua y a los productos de afeitado. También es un material súper ligero y perfectamente apto para moldearlo y colorearlo de diferentes maneras. Un material versátil y muy competente para crear una maquinilla de afeitar.
Classic
Material: Resina Trefilada y Latón cromado (Rosca)
Acabado: Satinado
Longitud total: 100 mm
Longitud mango: 89 mm
Peso total: 21,2 gr
Peso cabezal: 8,1 gr
Ancho tapa: 18,6 mm
Altura tapa 4,6 mm
Diámetro mango: 14 mm (Rebaje: 11 mm)
Gap: 0,90 mm (medición propia)
Exposición: Positiva
Classic II
Material: Resina Trefilada y Latón cromado (Rosca)
Acabado: Satinado
Longitud total: 100 mm
Longitud mango: 89 mm
Peso total: 21,2 gr
Peso cabezal: 8,75 gr
Ancho tapa: 18,6 mm
Altura tapa 4,6 mm
Diámetro mango: 13 mm (Rebaje: 11 mm)
Gap: 3,5 mm (medición propia)
Exposición: Muy positiva

Lo primero que vemos en la parte superior es la marca Razorine en letras estilizadas y colocadas en una ubicación que no molesta en el afeitado. A mí la mayoría de los grabados en las maquinillas, me gustan. Le dan identidad a la maquinilla y en muchos casos también información sobre material y geometría. En este caso, estas letras estilizadas le quedan muy bien.

En perfil vemos que la curvatura exterior de la tapa es algo más pronunciada que la interior. Esto nos permite hacer dos conclusiones. La altura de la tapa es de 4,6 mm lo que nos da una tapa que es bastante maniobrable y que tiene una buena curvatura exterior para poder cambiar el ángulo del plano de afeitado de manera cómoda. Esto va a ser importante más adelante.

La curvatura interior es mucho menos pronunciada y eso nos lleva a otra conclusión. Al tener menos curvatura interior, la cuchilla va a tener una salida del cabezal más recta. Eso tiene consecuencias para el ángulo de corte. Si el cabezal curva la cuchilla más en su interior, el ángulo de corte será automáticamente más reducido que si no se curva tanto. Después también tenemos que incluir el plano de afeitado en el total para ver la geometría completa pero la curvatura (o no) de la cuchilla ya nos va indicando cosas.

En el interior de la tapa vemos dos cosas muy interesantes. Primero vemos la rosca central que es de metal. Es una rosca hecha de latón cromado. El latón es un material más adecuado para el uso en maquinillas de afeitar que por ejemplo, el zamak. El cromado es brillante y uniforme y la rosca está bien perfilada con filetes ligeramente aplanados para una mejor unión.

El segundo elemento que vemos es una guía longitudinal única. Esta guía crea más superficie de contacto con las cuchillas para poder asegurar una posición adecuada. Los laterales cortos de la tapa están curvados para poder cubrir toda la cuchilla y que se parece mucho al diseño que tienen maquinillas como por ejemplo la Rex Envoy o la Rocnel Elite. Curvas que le dan un aire algo más orgánico.

El interior de la placa base tiene un cuerpo central que también se parece al diseño de muchas otras maquinillas. Un cuerpo central rectangular que ofrece una base de apoyo para la cuchilla con tres extensiones de cada lado que soportan la cuchilla cerca del filo. La gran diferencia es la ranura central única que ofrece sitio para la guía longitudinal.

La parte inferior de la placa base nos vuelve a mostrar que este diseño sigue muchos elementos que ya han demostrado su funcionalidad. Cuatro canales amplios para un buen enjuague con unos canales interiores en ángulo para poder albergar más espuma. También vemos “Made in Italy” y el nombre de la maquinilla, una es la Classic, otra la Classic II. Alrededor del agujero de la rosca central vemos un refuerzo circular donde contacta el mango. Esto crea una ranura entre el mango y la placa base. No he notado que el contacto sea pero por esta anilla pero ese espacio entre mango y placa existe.

El acabado es bueno para esta clase de maquinillas. No se puede comparar con unas maquinillas mecanizadas mediante CNC ni con maquinillas de material fundido (como Zamak) que después son recubiertas con cromo. En plástico y/o resina siempre vamos a poder ver las marcas de sujeción de las piezas necesarias. En estas maquinillas las vemos en uno de los laterales cortos de placa y tapa y en la base del mango.

Pero el resto de la maquinilla está bien acabada. Todas las esquinas y los bordes están bien acabadas y el tacto sedoso del material ayuda mucho en ese sentido. Todo tiene un tacto agradable, más cálido que un acabado metálico. También las piezas metálicas que forman la rosca central en tapa y mango quedan muy bien acabadas. Todo está bien colocado y funciona perfectamente.

Y con eso llegamos a las tolerancias que están muy bien. Tapa y placa encajan muy bien y también la cuchilla queda muy bien posicionada y fijada. El (des)enroscamiento exhibe algo de holgura pero la rosca tiene un funcionamiento suficientemente preciso y sorprendentemente “lubricado”. Será por el recubrimiento de cromo. Al apretar, todo queda perfectamente montado.

En la forma del cabezal y del peine vemos las primeras diferencias de puntuación. Un peine es cerrado y el otro es abierto. El peine cerrado tiene un diseño escalonado. La esquina del peine que forma el punto inferior del plano de afeitado es recto. Esta clase de peine lo hemos visto en docenas de otras maquinillas.

El peine de la Classic II es diferente. La primera diferencia es que es abierto. Tiene 11 dientes de 1,6 mm de ancho con un espacio entre los dientes de 1,9 mm. En peines abiertos la cantidad de dientes indica cuánto se divide la presión en la piel. Y, normalmente, con más dientes, menos espacio entre dientes queda. Cuanto menos espacio entre dientes, menos se abolla la piel entre los dientes y menos sensación de cuchilla tendremos en piel. Tomando eso como base podemos decir que este peine se encuentra en un ámbito mediano. Pero hay otra cosa a tener en cuenta.

Este peine abierto no es un peine recto con respeto a la base de esta placa. Los dientes están colocados a un ángulo de unos 45 grados. Esto quiere decir que el punto de contacto del plano de afeitado del peine queda mucho más abajo y eso crea un gap inmenso. Y al no extender el ancho de la placa base, el plano de afeitado se retrasa. Al retrasar el plano de afeitado, se crea más exposición. Todo esto tiene consecuencias para el afeitado. Más tarde en el apartado del afeitado lo veremos con más detalle pero es importante nombrarlo aquí en el diseño del cabezal.
Classic
Puntuación: 14 puntos
Material/Construcción: 3
Acabado: 3
Tolerancias: 4
Forma cabezal/ peine: 4
Classic II
Puntuación: 13 puntos
Material/Construcción: 3
Acabado: 3
Tolerancias: 4
Forma cabezal/ peine: 3
Agarre

El agarre es bueno con ambos mangos. La longitud, las texturas, el diámetro y el rebaje central funcionan muy bien. El único pero que le pongo, y es un pero contundente, es que cuando el mango se llena de espuma, el agarre sufre mucho. Este material se convierte en resbaladizo cuando se lubrica. Esto suena lógico pero en este caso es necesario mantener el cabezal bien enjuagado para que no nos resbale el mango con jabón.

Igual que el tacto agradable ofrece confort, también las formas de ambos mangos ofrecen confort. Tanto los rebajes verticales del mango de la Classic II turquesa y las anillas del mango de la Classic color hueso están perfectamente acabadas. Son funcionales y agradables al tacto.






Todo esto contribuye a un control muy bueno sobre la maquinilla. Obviamente ayuda mucho que la maquinilla es un peso pluma pero aún siendo eso una realidad, los mangos ponen todo de su parte con su diseño para poder controlar la maquinilla perfectamente. El agarre convencional es muy ergonómico y coincide con el punto de equilibrio. También los agarres invertidos y horizontales son completamente funcionales y cómodos de usar.

Ya os he comentado que el tacto del material es sedoso y que, cuando se lubrica con espuma, se convierte en muy resbaladizo. Eso puede ser una desventaja en el mango pero se convierte en una gran ventaja en el cabezal cuando miramos el deslizamiento. La maquinilla se desliza con total facilidad sobre peine y/o tapa. El peso reducido no impide que podamos mover la maquinilla con soltura.
Classic
Puntuación: 19 puntos
Seco/Mojado: 4
Confort: 5
Control: 5
Deslizamiento cabezal: 5
Classic II
Puntuación: 19 puntos
Seco/Mojado: 4
Confort: 5
Control: 5
Deslizamiento cabezal: 5
Manejo

Cuando hablamos del manejo de una maquinilla tenemos que tener en cuenta siempre el peso y el equilibrio de la misma. El equilibrio siempre lo podemos tener en cuenta porque equilibrio es equilibrio con cualquier peso. Hay un punto de equilibrio en una maquinilla de 180 gramos y hay un punto en una maquinilla de 21 gramos.
Pero con el peso es ligeramente diferente. Ahí también entran en juego las preferencias y necesidades de cada uno. Sobre preferencias podemos conversar pero no vale sacar conclusiones de opiniones personales. Yo el peso siempre lo intento valorar en función del afeitado. Cuántas ventajas y/o desventajas ofrece al afeitado? Eso me parece una manera más objetiva de valorar este elemento importante.

Hay una razón por la cual el peso “limite” de una maquinilla de acero se sitúa sobre los 100 gramos. Es un peso que la gran mayoría es capaz de usar en su favor en varias situaciones como son el agarre, el manejo y el afeitado. Cuanto más suba el peso, más importante se convierte el equilibrio para poder manejar la maquinilla de forma correcta. No es imposible manejar una maquinilla de 150 gramos pero tiene que tener un equilibrio perfecto y tenemos que tener la habilidad de hacer pases que no se benefician de la gravedad, o sea, los pases de sur a norte o los pases horizontales.

Cuando el peso se reduce por debajo de esos 100 gramos, notaremos una mejora de maniobrabilidad sin sufrir una gran perdida de peso que ayuda a hacer los pases. Esto ocurre a menudo con maquinillas de titanio que tienen un peso cerca de los 70 gramos. Son notablemente más ligeras pero tienen suficiente “cuerpo” para ayudar a colocar el filo bien contra la piel.

Si seguimos rebajando peso, llegamos a los 40 gramos de las maquinillas de aluminio. Aquí ya nos toca más responsabilidad de guiar el filo de la cuchilla por la piel porque en el peso solo no vamos a encontrar un gran aliado de empuje. Obviamente, el manejo se convierte en más ligero aún. Este peso reducido nos permite mover la maquinilla de manera más fácil pero al mismo tiempo también nos obliga a mover la maquinilla con más contundencia.

Y finalmente llegamos a las maquinillas menos pesadas como estas Razorines y algunas otras como la Merkur Bakelite (14 gramos!) donde estamos completamente al mando del filo. Creo que esta maquinilla se puede colocar en la barba y que sea capaz de mantenerse apoyada en los pelos sin cortarlos. No pesa nada. A mí me encanta que una maquinilla me pase el mando de la nave pero comprendo que no todo el mundo prefiera eso. Maniobrabilidad máxima pero responsabilidad máxima también.

El cambio de la cuchilla es cómodo y seguro. Las piezas no pesan nada, ofrecen suficiente agarre cómodo para los dedos y la maquinilla se (des)monta bien. El mango no representa problemas para su (des)enroscado. Lo que comparte con otras maquinillas de tres piezas es que hay que acercar los dedos a la cuchilla. Esto es comprensible y confirma que siempre tenemos que tener cuidado al cambiar una cuchilla.

La limpieza es súper cómoda en la Classic. La tapa no tiene esos espacios difíciles de limpiar entre guías y rosca central porque solamente tiene una guía larga. Eso facilita mucho la limpieza. También la placa base es fácil de limpiar. Todas las superficies son relativamente planas y las ranuras y canales son suficientemente amplios para poder pasar un paño. Este color hueso lo camufla todo muy bien además de ser de un material que no recoge muchos residuos.
En la Classic II, la limpieza se complica algo más por el peine abierto. Se puede pasar un paño por los dientes pero mejor sería con un cepillo. Los demás elementos son los mismos, la tapa es fácil de limpiar, el interior de la placa también y el material no recoge muchos residuos.
Classic
Puntuación: 19
Equilibrio: 5
Peso: 5
Modelo: 4
Limpieza: 5
Classic II
Puntuación: 18
Equilibrio: 5
Peso: 5
Modelo: 4
Limpieza: 4
Afeitado
El afeitado es una característica muy importante de cualquier maquinilla. Yo diría que es una de las más importantes. Es verdad que los elementos individuales contribuyen a moldear ese afeitado pero al final la prueba está en el paso del filo por la piel y con estas dos maquinillas podemos ver dos caracteres diferentes. Empezamos con la Classic.

Esta maquinilla tiene un gap considerable y una exposición positiva. Esto nos da un afeitado con mucho apurado, es muy eficiente. La modulación de esa eficiencia la podemos controlar de dos maneras. O tres, si combinamos las dos primeras.

La primera manera de modulación es hacer riding the cap. Al separar más el mango de la piel y reducir el ángulo de corte apoyándonos en la tapa, reducimos la sensación de cuchilla que sentimos. No se reduce la eficiencia porque la tapa es lo suficientemente estrecha para dejar bastante cuchilla y filo al descubierto. Con 18,6 mm de ancho cubre menos la cuchilla que una Tatara Nodachi (18,7 mm). La diferencia no es grande pero la Nodachi yo la considero muy eficiente y esta Classic no se arruga ante esta Tatara.

La segunda modulación es aprovecharnos del escaso peso que tiene la maquinilla. Si usamos el plano de afeitado completo, aceptando esa exposición positiva, podemos usar el escaso peso para hacer pases sin presión. Especialmente con cuchillas más afiladas, esto funciona bien. Ambos métodos de modulación tienen una característica compartida. Necesitan de una mano experimentada para ejecutarlas. Un novato que no comprende aún lo que es la presión y/o los ángulos de corte, se va a encontrar con una herramienta con mucha, quizás demasiada, eficiencia.
La tercera modulación sería hacer una combinación de estas dos. Riding the cap sin presión o usar el plano de afeitado con algo de presión si la piel lo permite. Los márgenes en esta tercera opción se reducen mucho. La gran ventaja es el escaso peso de la maquinilla pero eso realmente es el único salvaguarda que existe. El resto es nuestra técnica.

Con la Classic II vemos un carácter diferente. El gap lo dice todo. Aquí tengo que hacer un apunte adicional. La placa base de la Classic mide 23,55 mm de ancho mientras que esta Classic II mide 23,25 mm de ancho. Eso quiere decir que la placa base de la Classic II es 0,15 mm menos ancha por lado que la Classic. Si la Classic ya tiene una exposición positiva, la Classic II tiene una exposición muy grande. Tan grande que se convierte en necesario elegir entre un plano de afeitado que no es el convencional.

Podemos usar el plano de afeitado riding the cap, usando la tapa que sería una de las dos opciones que también tenemos con la Classic. Las mismas valoraciones serían aplicables. Reducimos el ángulo de corte al colocar la cuchilla más paralela a la piel pero con esa tapa que cubre la cuchilla poco, tenemos que tener buena técnica y controlar bien la presión para no pasarnos.

También podemos hacer riding the bar. Esto, para mí tendría más lógica y os explico porqué. Los usuarios de peines cerrados o peines abiertos son personas con diferentes preferencias y/o necesidades y por eso usan un peine o el otro porque cada uno funciona de manera diferente. Los peines abiertos son peines en el sentido más literal de la palabra. Peinan los pelos, los guían derechos y los colocan perfectamente alineados y erguidos ante su verdugo, el filo. Los peines cerrados no funcionan de la misma manera. Estos peines pasan por encima de los pelos y los aplastan antes de llegar al filo.

Un usuario de un peine abierto tendrá más beneficio en poder usar el plano de afeitado marcado por el punto de contacto de la tapa y el punto de contacto del peine abierto que un usuario de un peine cerrado. La razón la encontramos en el funcionamiento que expliqué antes. Los pelos se “preparan” de mejor manera cuando pasan por un peine abierto. Para que los pelos no se aplasten en un peine cerrado, hay que hacer riding the cap. En ese caso los pelos mantienen su forma pero se pierde el apoyo completo del plano de afeitado. Con un peine abierto uno no pierde ese apoyo pero tampoco aplasta los pelos. O sea, si hacemos riding the cap con un peine abierto perdemos más que hacer riding the cap con un peine cerrado donde ganamos el hecho de no aplastar los pelos.

Para poder aprovechar los beneficios completos de un peine abierto debemos clasificar los planos de más beneficiosos a menos beneficiosos. Más beneficioso sería poder usar todo el plano de afeitado convencional. Tendremos el mejor apoyo, no aplastamos los pelos y el peine pone los pelos en la posición perfecta para ser cortados. En el caso de la Classic II eso es imposible. El plano de afeitado convencional queda demasiado retrasado para poder usarlo.
Si hacemos riding the cap, estaríamos ante una situación idéntica que tendríamos con la Classic. El peine no se utiliza y no habría diferencia alguna. Para eso podríamos usar la Classic que ofrece un plano de afeitado completo y usable para quien tenga una piel que lo soporta y una mano que lo maneje. Y nos queda la última opción con el peine abierto, hacer riding the bar. Esto es lo que yo considero lo más lógico.
Cuando uno usa un peine abierto, lo usa porque conoce los beneficios que ofrece y los quiere utilizar porque compaginan con sus preferencias y necesidades. Yo, por ejemplo, prefiero los peines abiertos porque reparten mejor la presión en la piel, colocan mejor a los pelos sin aplastarlos, lubrican más y me permiten modular mejor la presión y su efecto en mi afeitado. A parte de eso, me parecen más bonitos. Pero qué pasa si uno hace riding the bar con la Classic II?

El peine está suficientemente bien acabado para poder apoyar en sus dientes y en el filo y que no molesten los dientes. El deslizamiento será muy bueno porque los dientes generan menos superficie de contacto pero el deslizamiento ya era bueno en la tapa también. El beneficio que obtenemos es que el peine prepara los pelos. Pero también hay una desventaja. Y es grande.
Cuando acercamos el mango más a la piel para poder apoyar en peine abierto y filo, el ángulo de corte incrementa un montón. El filo ya no traspasa los pelos cerca de la base y paralelo a la piel (el corte más eficiente y suave) pero se arrastra por la superficie de la piel. Sí, ganamos los beneficios del peine abierto pero perdemos mucha suavidad de corte y seguimos obligados a tener que aplicar mucha técnica para mantener ese contacto correcto.
Todo esto tiene consecuencias para las diferencias en control del cabezal. La Classic tiene una exposición positiva lo que ayuda a poder llegar mejor a esos sitios difíciles de afeitar. Superficies cóncavas por ejemplo, por debajo de la nariz o las fosas nasales. Esa exposición ahí ayuda siempre y cuando la utilizamos con técnica.

La Classic II nos presenta con dos hechos diferentes. Primero, si hacemos riding the bar, tenemos que acercar más el mango a la piel. Si queremos afeitar debajo de la linea de la mandíbula, el mango tan cerca de la piel, nos dificulta el pase. Y con el volumen de espacio que tenemos por debajo del filo y por encima del peine, hacer pases por superficies cóncavas, es muy difícil. Hacer un pase en horizontal por el cuello es un reto. Hay que buscar pases por superficies planas para poder controlar el potencial grande de apurado que tiene.

Las dos Classic se benefician de usar cuchillas bien afiladas. Con cuchillas menos afiladas como mis tan defenestradas Derby, hacer riding the bar es pura tortura. En esos casos, riding the cap es una opción muy lógica y con la Classic se puede usar el plano completo con poca presión si uno tiene la piel que lo soporta.
La indulgencia de ambas maquinillas depende de varios factores como la técnica y la piel de cada uno. Si me limito a los planos de afeitado completos de cada maquinilla, la Classic es más eficiente que indulgente pero usable y la Classic II sigue siendo muy eficiente pero bastante menos usable por ese peine tan lejano de la tapa (gap inmenso) y ligeramente retrasado comparado con la Classic (exposición incrementada).
Como sabéis, a mi me gusta ser transparente y me gusta entender las cosas y este análisis lo he compartido con Gianni antes de escribir la revisión. No para que me sobornara para decir algo diferente pero para pedir su visión en la creación de estas maquinillas. Él compartió su visión sobre las dos. Lo que no quería hacer eran maquinillas que no ofrecieran algo diferente en el mercado. Quiso crear maquinillas que se distinguen de modelos como la Wilkinson Classic o la KCG y que dieran un paso adelante.
Me dijo que la Classic fue concebida para ser más eficiente y fácil de manejar (incluido para novatos) a un precio asequible. Yo estoy de acuerdo que es más eficiente y más asequible. En el caso de la KCG además le da un millón de vueltas al mango. Eso es otra historia, estas maquinillas están muy bien construidas. Pero no creo que la Classic sea una maquinilla que cualquiera le pueda sacar el potencial que tiene sin algo de experiencia. En ese elemento tengo otra opinión que Gianni.
Con la Classic II, Gianni buscó incluso una eficiencia más elevada. Quería crear una maquinilla que pudiera lograr un apurado elevado con barba dura o incluso con barba de varios días. Estamos de acuerdo que la Classic II ofrece una eficiencia elevada igual que lo hace la Classic. Yo creo que la diferencia reside en los planos de afeitado y la capacidad de usarlos o no. Si estamos hablando de barba de varios días, el plano de afeitado con apoyo en el peine abierto, tiene lógica porque queremos preparar los pelos (largos) de la mejor manera. En ese caso dependerá del afilado de la cuchilla y de la dureza del pelo si sentiremos más o menos tirones. Un ángulo de corte abierto y más pelos (largos) podrían crear tirones fácilmente.

Pero hay más que decir sobre esto y no lo quiero dejar fuera de consideración. Crear una maquinilla nunca es fácil porque siempre hay que buscar un equilibrio entre varios elementos. Yo quiero felicitar a Gianni por crear dos maquinillas que se distinguen de lo que hay en el mercado. No son simplemente dos más. La fabricación merece mucho mérito porque están muy bien hechas y eso que no son fabricadas en China. Son Made in Italy y eso ya implica una dificultad añadida.
Además ha dicho que siempre está abierto a ideas nuevas y evaluará las ventas para ver si en el futuro puede evolucionar la colección con otros diseños o diseños modificados. Yo aplaudo fabricantes Europeos como Gianni y otros que andan por ahí y nos ofrecen diseños que no son más de lo mismo y que se distinguen. Te pueden gustar más o menos pero merecen ser aplaudidos porque son valientes y se dejan valorar por el mercado.
Classic
Puntuación: 16 puntos
Apurado: 5
Control cabezal: 5
Cuchilla: 3
Indulgente: 3
Classic II
Puntuación: 13 puntos
Apurado: 5
Control cabezal: 3
Cuchilla: 3
Indulgente: 2
Calidad/Precio

La estética de estas maquinillas es llamativa por el material, los colores y, en menor medida, por su diseño. El cabezal de la Classic II con sus peines abiertos a mí me llama más la atención pero la Classic es más convencional. Creo que el abanico de colores ofrece algo para cada uno y los mangos, además de ser muy funcionales, también le dan un toque de carácter. Me gustan.

La recompensa tiene mucho que ver con el precio de la maquinilla pero también con lo que nos ofrece y lo que somos capaces de sacar de ella. Al ser una maquinilla súper económica, la versatilidad para diferentes usos, incrementa. Una en el coche, una en el neceser, una donde la amante y otra en el trabajo no va a romper la banca. Además si compras colores diferentes sabrás en qué lugar te encuentras inmediatamente.

Pero también tiene que ver con lo que somos capaz de extraer de la maquinilla y ahí hay una gran diferencia entre las dos. La Classic es la más accesible de las dos. Ofrece un apurado muy bueno siempre y cuando la piel y la técnica acompañe. La Classic II también ofrece un súper apurado pero requiere más técnica y una piel más curtida que la Classic.

El valor en 25 años no creo que supere el precio de compra aunque son económicas y una ligera subida ya sería notable. Lo que sí veo es que estas maquinillas se conviertan en algo de “maquinillas culto” por sus colores vivos “pop art”, el diseño funcional y sus caracteres distintivos en el mercado. Estas no va a dejar indiferentes a nadie.

Podría yo vivir con estas maquinillas el resto de mi vida? Con la Classic II es un rotundo no. Me encanta usar un peine abierto y esta maquinilla me lo pone más complicado de lo que es necesario. Con la Classic sí que veo algunos usos como indiqué antes. Para tener una maquinilla de emergencia o de reserva en algún lado me parece perfecta. Es capaz de afeitarte bien apurado y no es cara pero para uso diario el resto de mi vida no es una opción para mi.
Classic
Puntuación: 11 puntos
Estética: 3
Recompensa: 4
Valor en 25: 1
Única maquinilla: 3
Classic II
Puntuación: 8 puntos
Estética: 4
Recompensa: 2
Valor en 25: 1
Única maquinilla: 1
Conclusión
Nuevamente quiero agradecer a @nanolibero su intervención para hacer posible esta revisión. Él es un empresario pero se comporta como un Forero más. Le encanta el afeitado clásico y eso se nota en su comportamiento y en la manera que lleva su negocio. No lo digo yo, lo dice la casi década y media que lleva en esto. El mercado es brutal en sus valoraciones y si sobrevives, algo harás bien.

También quiero agradecer a Gianni que me haya enviado sus maquinillas para las revisiones. Me parece un gesto muy generoso y muy valiente de su lado. Además le quiero extender mi gratitud por la manera tan cercana que tuvo al explicarme su visión de estas maquinillas y por agradecer el análisis que he hecho de las maquinillas. No siempre todos vamos a estar de acuerdo pero comprendo muy bien su manera de pensar y aplaudo que haya elegido crear algo que aún no existía. Espero que le vaya muy bien con esta colección.

Mis conclusiones sobre estas dos maquinillas son variadas. Si miramos la parte de la fabricación, el agarre y el manejo, podemos concluir que estas maquinillas hacen mucho muy bien. Me encantó el material y los mangos y me sorprendió muy gratamente el buen nivel de tolerancias que tienen las dos. Si le añadimos la estética y el precio económico que tienen, no puedo criticar nada en esos sentidos.

Gianni ha elegido no seguir el rebaño y crear una R89 versión número 1691. Eso es algo que yo elogio pero que también reconozco que le puede reducir el mercado al que busca entrar. La R89 la puede usar cualquiera con dos neuronas y no estoy intentando rebajar la cantidad de neuronas de los usuarios de la R89. Lo que estoy diciendo es que las Razorines son maquinillas para personas que saben lo que quieren, que tienen una opinión diferente al rebaño y que tienen la experiencia para poder tener esa opinión diferente. Las Razorines no son para cualquiera, son maquinillas con un carácter fuerte que exigen una mano experimentada que pueda extraer lo mejor de sí. Ahí brillarán y eso que no están pulidas.
Puntuación final
Classic: 79
Classic II: 71