Esta revisión trata sobre la Tatara Amakuni Ti

Introducción
La marca Tatara es una de las pocas marcas de maquinillas que tenemos en la península Ibérica. Estos chicos Portugueses han creado una linea de maquinillas de afeitar junto con varios otros productos del mundo del afeitado, que son de alta calidad y con una estética muy distintiva. Tan distintiva que forman su propia península afeitaril.

Un claro ejemplo de esto es la incompatibilidad que tienen sus cabezales con mangos estándar. La Masamune y la Muramasa no aceptan ninguno otro y la Nodachi solamente se puede usar con el suyo, el de la Masamune o con excepciones en mangos convencionales. Parece ser que los de Tatara quieren controlar (casi) todos los aspectos de sus maquinillas para garantizar que la experiencia sea como ellos la han diseñado.

Hoy revisionamos una maquinilla de la extensa y muy bonita colección de nuestro querido @j349. En el pasado ya nos ha deleitado los viernes con sus maquinillas extraordinarias y quiero extenderle, nuevamente pero con el mismo cariño de siempre, mil gracias! Siempre es un placer usar estas maquinillas pero lo que agrada aún más es el trato con Joao. Muchas gracias!

Teniendo en cuenta lo que he dicho sobre la particularidad de “diseño cerrado y distintivo” que utilizan los chicos de Tatara, podría esto influir en la calidad del producto que nos ofrecen? Será interesante estéticamente hablando? Nos proporcionará innovaciones técnicas? Vamos a analizarla juntos y os daré mis impresiones y opiniones para acompañar los números. Let’s go!
Construcción

La Tatara Amakuni Ti es una maquinilla AC de dos piezas hecha de titanio Gr.5 mediante CNC. Usa cuchillas AC que tienen sus ventajas y desventajas como todo en la vida pero que también tienen unas medidas específicas. Son más largas, más gruesas y más estrechas que las cuchillas DE y tienen sus propios agujeros para guías. Agujeros que tienen diferente forma y posición.
Y esto siempre condiciona mucho el diseño de estas maquinillas AC. Primeramente porque son monofilo y eso elimina la necesidad de un cabezal simétrico. Segundamente porque las cuchillas AC no se curvan como las DE. Y terceramente porque una elección de diseño muy importante es dónde se coloca la cuchilla en relación al mango.

La cuchilla AC ofrece suficientes agujeros para posicionarla bien dentro de un cabezal. Las dos guías laterales son las que más se usan. Se pueden utilizar tetones o guías longitudinales. Pero la ranura central presenta un reto. Una rosca central cilíndrica no cabe por esa ranura y la cuchilla no se podría colocar justo por encima del mango donde enroscaría esa rosca con el mango. Simplemente estaría la cuchilla en su medio evitándolo.

Para evitar este problema, algunas maquinillas usan una rosca aplanada. El mango se enrosca en los laterales con filetes pero la rosca es lo suficiente plana para poder pasar por la ranura. La otra solución, mucho menos invasiva técnicamente, es colocar la cuchilla por delante del punto donde el cabezal y el mango se enroscan. Estos cabezales destacan por su forma más abultada con la cuchilla adelantada y más alejada del mango.

Las dos soluciones tienen sus ventajas y desventajas pero Tatara no optó por ninguna de las dos. Ellos utilizaron un diseño donde la cuchilla está por encima del mango pero sin rosca. Utilizan imanes para mantener la cuchilla en su sitio.

Este sistema ya lo hemos visto en otras maquinillas que usan cuchillas DE, ya sean enteras o medias y en ese caso funciona bien. Un punto muy fuerte de la HighProof Razor es su cabezal con imanes que hace su uso muy intuitivo, seguro y cómodo. Además, hoy en día hay imanes fuertes que no necesitan ser muy grandes y se pueden “ocultar” dentro del cabezal.
Y esto es el sistema que Tatara ha elegido usar en su Amakuni, un nombre que contiene una cierta leyenda igual que los nombres Muramasa y Masamune. Según la leyenda, Amakuni Yasatsune fue el primero en crear un Tachi. Un mandoble curvado monofilo que sustituía las espadas rectas y de doble filo que se habían usado hasta entonces en Japón. Estamos hablando del siglo 8. Amakuni era el forjador imperial y era el encargado de hacer las espadas para las tropas del emperador. Un día, después de una batalla, Amakuni veía que los guerreros del emperador volvían de sus batallas con espadas dañadas y rotas y se avergonzó mucho.

Junto con su hijo Amakuna, Amakuni se encerró en su forja durante 7 días y 7 noches y rezó a los dioses Shinto para que le guiaran en su objetivo. Durante la última noche los dos soñaron el mismo sueño en la que figuraba una espada curvada y monofilo. Se pusieron manos a la obra y 31 días más tarde había nacido la primera Tachi, una espada curvada y monofilo larga que es el padre de la más corta pero más conocida Katana. Todos los guerreros se sorprendieron y no pensaban que esta espada curvada podría ser efectiva en el campo de la batalla pero Amakuni y su hijo continuaron a perfeccionar el diseño y sus capacidades y presentaron a las tropas sus mejores creaciones.
En la siguiente primavera, una nueva guerra se presentó y los soldados imperiales, con sus nuevas hojas curvadas libraron la batalla. Todos retornaron con sus espadas intactas y el emperador nombró a Amakuni Forjador Imperial Maestro. Su leyenda creció a medida que sus espadas derramaban sangre. Todo esto, según la leyenda claro porque no tenemos un selfie de Amakuni y su hijo presentando la primera Tachi.

A los chicos de Tatara les gusta la mitología Japonesa y la paz y calma que respira su arte y decoración. Esto queda reflejado también en sus maquinillas. Los mangos finos y cortos con lineas o puntos simples pero elegantes están presentes en todas las maquinillas. En esta Amakuni, los puntos se han colocado al mismo ángulo que tiene el cabezal con el mango. Un detalle.

Los cabezales siguen la misma filosofía y también en el peine se incluye el patrón del hamon que simboliza el patrón del corte en una espada Japonesa. Todos estos elementos crean una imagen muy reconocible y unifican los productos de la marca. Si esto trae más ventajas que desventajas, lo veremos cuando entremos en más detalle a analizar esta Amakuni.
Material: Titanio Gr.5
Acabado: Granallado mate
Longitud del mango: 93 mm
Diámetro del mango: 11 mm
Longitud total de la maquinilla de afeitar: 98 mm
Peso total: 47 gr
Gap: 0,85 mm
Exposición: A según la cuchilla (Con la Feather Professional (cuchilla medium): 0,06 mm)

Y si empezamos por la parte superior de la tapa vemos algo interesante. Normalmente las tapas de las maquinillas monofilo, tienen forma de cuña. Solamente necesitan crear el plano de afeitado por un lado del cabezal y para qué crear dos si con uno es suficiente? Esto es algo muy característico en las monofilos AC y le da a todos los cabezales una forma parecida de cuña.

La Amakuni cambia el guión y usa la misma curvatura que también podemos ver en sus otras maquinillas y la adapta a la escala de la Amakuni que es mucho más estrecha pero que traduce el lenguaje de diseño de la familia Tatara a sus medidas. Sin los laterales, no se sabría bien cual es la parte delantera y cual es la parte trasera de la tapa. Es completamente simétrica en su curvatura.

De perfil se ve aún mejor que tiene una bonita curvatura completa como si fuera la tapa de cualquiera maquinilla DE con dos filos.

El forjador Amakuni también forjó (según se dice) una espada curvada con dos filos llamada Kogarasu Maru de la que una reproducción esta expuesta en el Museo de Colecciones Imperiales en Tokio. Es la única espada que se le puede atribuir a Amakuni de manera relativamente clara y supone la transición de las espadas rectas a las espadas curvadas.

Los laterales traseros de la tapa están cubiertos con unas “esquinas” que cubren las esquinas traseras de la cuchilla y del cabezal. Después veremos como el conjunto en total forma una forma completamente en armonía aunque sus piezas individuales tengan huecos. Es como el Yin y el Yang que juntos forman un circulo perfecto pero que individualmente tienen formas irregulares.


El interior de la tapa contiene 4 imanes de reducido tamaño y dos agujeros para las guías que se encuentran en la placa base. En los laterales cortos vemos las esquinas con más claridad. Con una cuchilla colocada en su sitio, podemos ver el ajuste que hay entre las medidas de la cuchilla y la tapa. En la segunda foto con la cuchilla colocada, los imanes inmovilizan la cuchilla. Usando la maquinilla normalmente, la cuchilla nunca quedaría atrapada en la tapa cuando la desmontamos y la razón la encontramos en el interior de la placa base.


En esa superficie interior vemos 4 imanes más pero esta vez bastante más grandes que los que se han usado en la tapa. Esto nos asegura que la cuchilla siempre quedará en la placa base cuando abrimos la maquinilla. Lo que también vemos son dos tetones que forman las guías de posicionamiento de la cuchilla y un tornillo en el centro que une la placa base al mango.

Después también hay huecos. El peine contiene 2 canales amplios para el enjuague y 3 soportes, el central siendo el más ancho porque abarca el ancho del mango. En las esquinas traseras vemos que se han rebajado para crear espacios libres. Estos espacios son para que podamos manipular la cuchilla fácil y cómodamente. Podemos usar dos dedos de un lado o un dedo de cada lado para colocar y/o quitar la cuchilla. Estos huecos quedan cubiertos por los laterales de la tapa cuando todo está montado.

En la parte inferior de la placa base vemos el nombre de la maquinilla y el metal de la que está construida y el logo del samurái de Tatara. Los dos canales del peine se ven también y podemos ver que la unión del mango y la placa base está a un ángulo. Esto es para crear un ángulo de uso más cómodo entre mango y cabezal. Las cuchillas AC no se curvan como las DE para poder crear un ángulo de corte dentro del cabezal y, si el cabezal de las AC no se coloca a un cierto ángulo, hay que separar mucho el mango de la piel para obtener un ángulo de corte del filo con la piel que nos funcione bien.


Esto no tiene porque ser un problema. Con la Focus Tritok, la cuchilla sale casi recta del cabezal y hay que separar mucho el mango de la piel. Lo que ocurre en esos casos es que la acción de movimiento de la maquinilla se convierte de un movimiento donde se tira de la maquinilla a un movimiento donde se empuja la maquinilla. Los dos movimientos mueven el filo pero dan sensaciones diferentes.

Los acabados y las tolerancias son de muy alto nivel. El pulido, los grabados, el encaje de los imanes, el ajuste de las guías a los agujeros de la cuchilla, el ajuste de los agujeros en la tapa para las guías, los laterales cubriendo la placa, el encaje con la parte trasera…todo es de una calidad y precisión muy alta. Normalmente el (des)enroscado del mango es un punto que valoro también pero en este caso valoro la manera en la que la tapa se fija con la placa base. Lo hace de manera perfecta, segura y muy satisfactoria. Poco se puede hacer para mejorar. Pintarla de rojo supongo…


La forma del cabezal y el peine tienen un aspecto escalonado que crea un plano de afeitado compacto pero bien marcado al mismo tiempo. Esto tiene que ver con el posicionamiento del peine que está algo más alejado. La tapa se ajusta bien donde se une con la cuchilla y eso crea un plano de afeitado con una exposición ligeramente positiva hasta bastante positiva a según las cuchillas que usamos.

El peine tiene unos rebajes ovalados que dejan pasar suficiente lubricación hasta el filo y es un peine muy fino. Aún así, la parte rebajada que entra en contacto con la piel está biselada para crear ese plano de afeitado con tapa y filo bien marcado. Además tiene unas esquinas preciosas que se van estrechando mientras hacen la curva desde el soporte hacia la parte que entra en contacto con la piel. Un detalle estético muy bonito en algo tan simple como la curva de un peine.
Puntuación: 20 puntos
Material/Construcción: 5
Acabado: 5
Tolerancias: 5
Forma cabezal/ peine: 5
Agarre

El mango representa una continuidad en el estilo de diseño de Tatara. Estos mangos finos con base redondeada y puntos ya los hemos visto en la Masamune y la Muramasa. La Nodachi tiene un mango más largo ya que, su nombre ya lo dice, representa una herramienta de corte más pronunciado y que necesita de más agarre.

Aún así, el agarre de esta Amakuni no se beneficia demasiado de las formas que ha heredado. Los puntos ofrecen muy poca fricción adicional y la ausencia de un pomo y algo más de longitud, limitan las diferentes posiciones para encontrar agarre. Lo que sí ayuda es la fricción del material y el acabado granallado. Esto le da suficiente fricción para poder agarrar el mango suficientemente bien.
El confort es alto. El tacto del material es sedoso. La ligereza hace que uno quiera manejar y manosear la maquinilla. Casi se puede mover como un bolígrafo de lo ligera y de tamaño reducido que es. Eso se traduce también en un control muy bueno. Yo he notado que con esta maquinilla no he usado un agarre convencional pero más bien el de bolígrafo que es una combinación de agarre convencional y agarre horizontal.

Es un agarre donde la base del mango redondeada siempre se apoyaba en la base de mis dedos y podía agarrar el mango con tres dedos igual que haría con un bolígrafo. Este agarre lo he usado para todos los pases y me resultó muy cómodo de usar. Es como si la maquinilla fuera una extensión de los dedos y elimina algo que veremos en el apartado del manejo. Solamente debajo de la linea de la mandíbula he tenido que acercar el mango más a la piel pero todos los otros pases con agarre de boli y perfecto.
El deslizamiento del cabezal es muy bueno también. Adelantando un poco el apartado del afeitado, el plano de afeitado está muy bien logrado. El peine se extiende un poco más de lo normal en esta configuración escalonada y la tapa se ajusta muy bien en altura a la cuchilla donde se unen. Eso crea un plano de afeitado más aplanado y eso reduce el ángulo de corte de la cuchilla. Tatara dice que es de 29 grados y los creo. Eso nos proporciona con un corte relativamente suave. La geometría del plano de afeitado permite un ángulo de corte reducido pero también permite suficiente espacio para que la cuchilla pueda apoyar el bisel sobre la piel algo que no todas las maquinillas AC logran y que solo te dejan usar la punta del filo.

El peine ofrece buenos rebajes que dejan pasar suficiente lubricación. La tapa, con su acabado granallado no es de las más deslizantes pero solamente tiene una franja estrecha que entra en contacto con la piel. El peso reducido hace el resto. Al no tener mucha masa apoyándose en la piel, esta herramienta se mueve con mucha ligereza y eso beneficia al deslizamiento.
Puntuación: 19 puntos
Seco/Mojado: 4
Confort: 5
Control: 5
Deslizamiento cabezal: 5
Manejo
Con 47 gramos la maquinilla es súper ligera aunque en tacto se sienta que no es una maquinilla de aluminio. Para ser totalmente justos, una de aluminio pesaría unos 10 gramos menos aún y eso se nota. Pero también es importante saber cómo se reparte este peso y ahí encontramos algo que debemos destacar.

Los cabezales de las maquinillas AC que colocan la cuchilla por encima del mango, son muy reducidos en tamaño. Si combinamos eso con un material poco denso, el peso que puede tener un cabezal, es mínimo. En este caso se nota perfectamente que el cabezal no pesa nada y que eso retrasa el punto de equilibrio hacia la base del mango. A mitad del mango se encuentra el punto de equilibrio más o menos.
Y eso es justamente el punto donde agarro la maquinilla para manejarla. Como ya dije en el apartado del agarre, usando el agarre del boli elimino unas cuantas cosas que notaba. Notaba que las formas del mango no ofrecían agarre adicional. Eso lo resolví con el agarre de boli que produce más puntos de contacto con la piel donde la fricción del material podía actuar.

Y la segunda cosa que notaba era el equilibrio. Con un agarre convencional se presenta el efecto péndulo donde la base del mango empieza a actuar como un péndulo al movimiento por no tener suficiente peso en el cabezal. Retrasando el agarre hacia atrás con el agarre de boli, ese efecto péndulo también se elimina.
Y un tercer beneficio del agarre de boli es que le damos más longitud al mango que no destaca por su medida de largo. Con las maquinillas AC uno es capaz de perfilar muy bien. Los cabezales tienen medidas reducidas y se ve bien lo que uno hace…siempre y cuando el cabezal quede a una distancia cómoda y amplia de los dedos. Con este agarre de boli no solamente la distancia es muy buena pero el cabezal (y el filo) se siente como una extensión de los dedos que nos permite apoyar y perfilar sin algún problema.

El cambio de cuchilla es súper cómodo. Amo estas maquinillas con imanes porque ofrecen muchas facilidades para hacer un cambio de cuchilla seguro, súper fácil y cómodo. Y también la limpieza es una tarea muy cómoda y fácil. No hay obstáculos que merecen ser nombrados y el peine es muy fino y permite limpieza con un paño o simplemente con una toalla. Muy cómodo y práctico todo. Completamente Zen.
Puntuación: 19
Equilibrio: 4
Peso: 5
Modelo: 5
Limpieza: 5
Afeitado


Mi situación personal aprovecha mejor las ventajas y se adapta más a las desventajas que ofrecen las cuchillas DE que las AC. Tengo una barba dura y bastante poblada. También tengo unas superficies por debajo de la linea de la mandíbula que son cóncavas y que aprovechan mejor un cabezal menos largo. Por eso, cuando uso una maquinilla con cuchillas AC siempre tengo que encontrar la manera de mejor aprovechar lo que ofrece.

Pues con esta Amakuni eso no fue necesario. El primer afeitado que me di ya fue el mejor que me he dado con una maquinilla AC en mucho tiempo. El afeitado lo hice con una cuchilla Feather Professional. Con esta cuchilla la maquinilla tiene un gap de 0,85 mm y una exposición de 0,06 mm. El gap es suficiente para poder aplicar algo de presión y la exposición permite que el filo se pueda acercar a la piel para crear ese ángulo de corte reducido. El resultado es un afeitado muy bueno que hasta te permite aplicar presión para poder llegar a esos sitios poco accesibles y obtener un acabado pulido de la piel.

Y la cosa no cambia mucho con la cuchilla Feather Professional Super aunque esta añade 0,25 mm de exposición adicional. El afeitado es más eficiente si se puede y obviamente es menos indulgente pero la maquinilla permite exprimir esta eficiencia añadida de manera muy controlada. También con esta cuchilla se puede obtener un afeitado perfecto aunque con esta es mejor hacer retoques que aplicar la presión que sí se puede aplicar con 0,25 mm menos de exposición en la cuchilla menos atacadora.
Como no puede ser de otra manera, con un cabezal de reducidas dimensiones es mucho más fácil llegar a todos los sitios que queremos afeitar pero que nos lo complican. Debajo de la nariz, debajo de la linea de la mandíbula, los perfilados, las fosas nasales, todo se convierte es terreno accesible. Las únicas zonas que representan algo menos de facilidad son esas superficies cóncavas amplias debajo de la mandíbula que ya he nombrado antes. Ahí hay que maniobrar el cabezal más en linea del terreno “inclinado” y uno afeita mejor en X que en una linea horizontal.
La cuchilla influye, eso es obvio y con muchas maquinillas encuentro una diferencia muy marcada entre cuchillas que me funcionan mejor que otras. En esta Amakuni la diferencia entre cuchillas sigue existiendo pero las sensaciones que me transmite son siempre de control completo. Nunca sentí que con la menos eficiente tenía que forzar y nunca sentí que con la más eficiente tuve que tener más cuidado.

Y no es que no se sienta que hay una gran diferencia entre las cuchillas porque se nota. Estamos hablando de una exposición de 0,06 o del 0,31 mm. Eso es una diferencia contundente. Pero el cabezal te da muchas opciones para utilizar ese ángulo de corte reducido con la tapa que se une bien a la cuchilla o de utilizar el peine si no quieres usar el plano de afeitado con la exposición incluida.


Con la cuchilla Professional, el plano de afeitado completo es muy usable y la cuchilla AC se beneficia de esa exposición limitada. Con la Professional Super también se puede usar el plano de afeitado pero con más sensación de cuchilla. Lo más amable es cambiar ligeramente el ángulo para hacer riding the cap y mantener ese ángulo de corte reducido o utilizar riding the bar para incrementar algo el ángulo de corte pero aprovechar más la comodidad de apoyo. Muchas opciones y todas con un potencial de afeitado similar. Lo único que cambian son las sensaciones para aquellos que buscan algo diferente.

Esa exposición notable, tanto con una cuchilla normal como con una cuchilla más eficiente, hace que hay que andar bien al tanto con lo que se hace. También el hecho que sea tan fácil y cómodo hacer pases con esta maquinilla puede resultar en un pase de más o un retoque de más y eso después lo nota la piel. En algún afeitado (con la Professional Super) he visto algún punto rojo. Se lo lleva todo pero lo hace siempre diciéndote exactamente que es lo que va a hacer y lo que está haciendo.
Puntuación: 19 puntos
Apurado: 5
Control cabezal: 5
Cuchilla: 5
Indulgente: 4
Calidad/Precio

La maquinilla tiene un aspecto limpio con lineas humildes y sin decoraciones como un pulido brillante o piezas rococó. Si alguien la llama aburrida, creo que se podría hacer una defensa de esa posición. Pero con todo lo que hemos visto que alberga dentro de esas lineas simples y calmadas y sabiendo que clase de afeitados nos puede ofrecer, esta maquinilla tiene esa eficiencia y ese potencial grande que también escondían los samuráis.

De reducido tamaño y peso no parecían grandes guerreros como sí eran los Vikingos por ejemplo pero en el combate de mano a mano eran enemigos temibles con un potencial de dejarte con medio cuerpo roto y la otra mitad degollada. Su reducido tamaño no indicaba el potencial mortal que escondía.

Pero aunque tenga un tamaño reducido, el precio que tiene es grande. 469 Euros para esta versión en titanio. La versión en acero inoxidable pesa 88 gramos y cuesta 239, la mitad. Para una maquinilla que tiene relativamente pocas piezas “difíciles” de fabricar me parece cara. Comprendo que se fabrica en Portugal y en Europa los precios son diferentes pero es dinero y eso influye en la recompensa que puede ofrecer. Cuanto más cuesta, cuanto más tendrá que deslumbrar.
En el mercado de segunda mano creo que se venderá bien. He visto algunas salir al zoco ya y no es tan vieja. Cada uno tiene sus razones para venderla claro pero me imagino que en mano la maquinilla parece más calmada que otras más llamativas. Eso podría ser una razón de venta. Las lineas humildes, el tamaño reducido y su diseño poco llamativo no le hacen favores en ese apartado. No la veo como objeto de coleccionismo. No la veo subir mucho de precio que ya es alto.

Podría yo vivir con esta maquinilla el resto de mi vida? Es una maquinilla AC…esas lo tienen que hacer muy bien para que yo le de un “sí” contundente. Lo primero que diré es que no le doy un “no”. Esta maquinilla funciona muy bien, está muy bien hecha y tiene una geometría más usable que otras maquinillas AC. Y la razón por la que no recibe 5 puntos no es la maquinilla pero es la cuchilla. Las AC simplemente no son cuchillas que se adaptan bien a mis preferencias y necesidades. No es la culpa de la maquinilla, esa me encanta.
Puntuación: 17 puntos
Estética: 5
Recompensa: 4
Valor en 25: 4
Única maquinilla: 4
Conclusión

Esta Amakuni Ti es una maquinilla única dentro del mundo del AC. Por su diseño estético tan liado a su familia Tatara, por su diseño técnico con los imanes y una fabricación impecable y por su diseño de geometría que permite usar un ángulo de corte reducido. Algo inusual en las maquinillas AC.

Sin ser un fan de las maquinillas AC puedo reconocer sus ventajas y desventajas y esta Amakuni Ti apunta muchas más ventajas que desventajas en su casillero personal. Pero cuesta verlo a primera vista. Cuando la saqué de su cajita de corcho portugués, no aparentaba mucho. Nada de brillo, un gris mate, una forma en “T” más que simple. Era esto lo que Tatara había creado como primera maquinilla monofilo de su existencia y teniendo tres ases de maquinillas en su catálogo ya?

Pues sí, lo es y no es lo que parece. Es cara, eso es obvio. Es pequeña, eso también lo ve un ciego. No parece mucha cosa. Pero esta maquinilla lleva el nombre de Tatara muy alto. Para mí nunca será una maquinilla favorita porque las cuchillas no lo son pero en este momento es la mejor AC que he usado jamás y no me ha convencido con palabras, me ha convencido con hechos. Tatara se ha ganado el título de Forjador Maestro Peninsular. Amakuni puede estar orgulloso.
Puntuación final: 94 puntos